Defiende CE uso de infraestructuras verdes para impulsar economía

La Comisión Europea (CE) adoptó hoy una nueva estrategia para promover la utilización de infraestructuras verdes en la Unión Europea (UE) como herramienta para mejorar la calidad de vida e impulsar la economía.

Bruselas sostiene que el empleo de infraestructuras verdes es "a menudo" más barato y sostenible que las opciones de la ingeniería civil convencional y ofrece ventajas ecológicas, económicas y sociales.

Un ejemplo práctico de ello es la utilización de humedales naturales para absorber el exceso de agua en caso de fuertes precipitaciones en sustitución a infraestructuras de protección contra las inundaciones.

Un proyecto de ese tipo diseñado para el río Elba, en Alemania, ofrecerá ventajas cuatro veces superiores al costo de la operación, que incluye la modificación de diques, inversiones en una gestión agrícola adaptada a las zonas inundables y la construcción de escalas para peces, según la CE.

Los beneficios en términos de actividades recreativas, protección contra las inundaciones y emisiones de carbono que no han sido evaluados desde el punto de vista económico podrían aumentar aún más el valor de esas ventajas.

"Además de beneficios para la salud y el medio ambiente, las infraestructuras verdes también aportan numerosas ventajas sociales, tales como la creación de puestos de trabajo. También permiten el desarrollo de la vida silvestre, incluso en zonas urbanas", afirmó el comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik.

"Cuando se justifique tanto desde el punto de vista medioambiental como desde el económico, debemos ofrecer a la sociedad soluciones afines con la naturaleza, en vez de contrarias a ella", defendió.

Bruselas impulsará la iniciativa en ámbitos como la agricultura, la silvicultura, la política regional y de cohesión, la mitigación y adaptación al cambio climático, el transporte, la energía, la prevención de catástrofes y la utilización de la tierra.

El Ejecutivo europeo pretende presentar antes de finales del año una serie de directrices explicando cómo integrar las infraestructuras verdes en la aplicación de estas políticas de 2014 a 2020.

También aboga por mejorar la investigación, consolidar la base de conocimientos, fomentar las tecnologías innovadoras de apoyo a las infraestructuras verdes y facilitar la financiación a proyectos en el sector.

Para ello, la CE y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) crearán juntos un mecanismo específico de crédito, que deberá salir a la luz de aquí a 2014.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo conducirá, hasta finales de 2015, un estudio para evaluar las posibilidades de desarrollar una red de infraestructuras verdes a escala de la UE.

Los avances registrados en el desarrollo de las infraestructuras verdes a nivel europeo durante los próximos cinco años serán objeto de evaluación, con vistas a la elaboración de un informe sobre "las lecciones aprendidas y las recomendaciones para el futuro", explicó Potocnik.