Indignación en Alemania por caso de espionaje de EUA a Merkel

El presunto espionaje telefónico por parte de los servicios de inteligencia de Estados Unidos a la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, ha causado indignación y condena de los partidos políticos y la prensa local.

"Un ataque al teléfono de Ángela Merkel sería un ataque a su corazón político. Si verdaderamente los servicios secretos de Estados Unidos lo espiaron, el caso de espionaje de la National Security Agency (NSA) adquiere nuevas dimensiones", advirtió el diario progresista Süddeutsche Zeitung.

El rotativo recordó una entrevista de la canciller federal a la principal cadena ARD en julio pasado donde Merkel dijo: "no me cuento con ningún indicio de haber sido espiada". Ayer, con su llamada admitió implícitamente un error de evaluación.

La víspera, la canciller de Alemania, Angela Merkel, llamó por teléfono al presidente estadunidense Barack Obama tras recibir información de que Washington podría estar escuchando sus llamadas telefónicas.

"¡Justamente los Americanos! Y ¡Justamente Ángela Merkel! Casi ningún otro líder político defendió como ella en los últimos meses las actividades de espionaje de Estados Unidos", criticó el diario conservador Die Welt.

El caso se originó tras filtraciones publicadas por la revista Der Spiegel, y basadas en las revelaciones del ex-colaborador de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Edward Snowden, quien se encuentra ahora refugiado en Rusia.

El diario sensacionalista Bild publicó esta mañana en su edición digital con las palabras de Michael Hartmann, experto de temas de interior de los socialdemócratas del SPD: "Esto supera todas las dimensiones".

"De confirmarse las acusaciones, la situación pondría en grandes apuros a Barack Obama", aseguró Spiegel Online, tras subrayar que la respuesta de la Casa Blanca --"Estados Unidos no espiá ni espiará a la canciller"-- deja muchas preguntas abiertas.

El diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) publicó un análisis sobre la necesidad de volver a proteger el derecho a la privacidad de cada ciudadano.

"El derecho fundamental de las personas a mantener conversaciones confidenciales ya no existe más. La defensa de la esfera privada pertenece a las obligaciones de un estado hacia sus ciudadanos (...) Todo esto sin embargo ya no existe", escribieron para la FAZ Georg Mascolo y Ben Scott.

Las reacciones de los políticos coincidieron en denunciar la posible ruptura de una relación de confianza entre las dos potencias. "Si se confirma está sospecha, sería esta una grave ruptura de confianza", dijo Thomas Oppermann, líder de la fracción de los socialdemócratas del SPD.

"Estas actuaciones sin vergüenza de los Estados Unidos se tienen que interrumpir de una vez. El mundo no pertenece a la potencia estadunidense", denunció Gregor Gysi, líder del partido opositor de La Izquierda.

La otra fuerza opositora, la de los Verdes, puso el acento en la insensata gestión del escándalo por parte de Merkel en los últimos meses.

"Es un escándalo que desde el principio del caso de espionaje de la NSA el gobierno haya intentado minimizar lo ocurrido, y sin embargo, ahora que afectó a la canciller federal, Merkel llamó a Washington para expresar su indignación", dijo Konstantin von Notz.