Exigen miles de personas la renuncia del gobierno de Túnez

Miles de tunecinos se manifestaron hoy en la capital de su país para exigir la dimisión del gobierno, horas antes de que líderes del gobernante partido Ennahda y de la oposición inicien un diálogo nacional que ponga fin a meses de crisis política.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, fueron convocados por el Frente de Salvación Nacional (FSN), una coalición que agrupa a una docena de partidos opositores, informó la agencia tunecina de prensa TAP.

Portando pancartas contra la alianza gubernamental y coreando consignas contrarias al partido Ennahda, los inconformes se concentraron en la céntrica avenida Habib Burguiba en Túnez apra reclamar al partido gobernante que cumpla su compromiso de dimitir.

La oposición y gobierno alcanzaron el pasado 5 de octubre un acuerdo por el que el partido Ennahda se comprometió a disolver el Ejecutivo en un plazo de tres semanas y a ceder el paso a un gobierno tecnócrata de consenso.

El gobierno dirigido por el primer ministro, el islamista Ali Larayedh, asegura que está dispuesto a dejar el poder, pero desea que se den las condiciones para la celebración de elecciones en el país, incluida una nueva Constitución y la formación de una comisión electoral.

Según miembros del FSN, cientos de jóvenes se desplazaron a la plaza de la Kasba, donde está previsto que inicie un "diálogo nacional" entre el gobierno y la oposición para resolver la crisis política provocada por el asesinato de un opositor hace tres meses.

La oposición espera que tras esta reunión, Larayedh anuncie la dimisión del gobierno y renueve el compromiso alcanzado con la oposición el pasado 5 de octubre de constituir un gobierno tecnócrata de consenso.

Anoche, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Mustafá Ben Yafaar, expresó su confianza en que el primer ministro "respetará su compromiso" y presentará este miércoles su dimisión.

La crisis política, económica y de seguridad que atraviesa Túnez se agudizó el pasado 25 de julio, cuando milicianos islamistas asesinaron al dirigente opositor, Mohamed al Brahmi, provocando manifestaciones que pusieron en peligro la transición de la democracia en el país.