Investiga Grecia desaparición de niños extranjeros en su territorio

La policía griega investiga una decena de casos de niños extranjeros desaparecidos, a raíz del hallazgo de una pequeña de rasgos nórdicos en un campamento de gitanos en el país, a cuyos padres biológicos -al parecer búlgaros- ya está buscando.

El caso de la niña rubia, quien responde al nombre de María, ha despertado especulaciones sobre su origen, si es víctima de una red de tráfico de menores robados o si es un eslabón de que permitirá resolver la desaparición de otros pequeños en Grecia.

María fue descubierta por la policía durante un recorrido de rutina la semana pasada en un campamento de gitanos de Fársala, en la ciudad de Larisa, en el centro de Grecia, y arrestó a la pareja que la tenía por presunto secuestro, según reportes del diario local Ekathimerini.

Las autoridades emprendieron la búsqueda de sus padres biológicos, publicaron la fotografía de la niña y solicitaron la ayuda de la policía internacional, Interpol, ésta de hecho confirmó este viernes que María no está entre los 610 niños perdidos que tiene reportados.

La organización no gubernamental griega "La sonrisa del niño" informó haber recibido ya miles de llamadas telefónicas de personas aportando pistas, indicios o suposiciones sobre el origen de María, pero que no hay resultados concretos hasta este día.

Mientras son buscados los padres de la pequeña rubia, de ojos azules y cuya edad se calcula entre cinco y seis años, la policía helénica puso a la pareja de gitanos en prisión preventiva para ser juzgados por el secuestro de un menor de edad.

Identificó al hombre gitano como Christos Salis, de 39 años, e informó que la mujer tiene dos credenciales de identidad con nombres, fechas y lugares de nacimiento diferentes, una Eleftheria Dimopoulou, de 41 años, y la otra Selini Sali, de 40.

Los dos gitanos declararon en principio que eran los padres biológicos de María, pero posteriormente cambiaron su testimonio e insistieron en que la madre verdadera, quien según dijeron era de nacionalidad búlgara, les regaló a la niña porque no podía quedarse con ella.

Aunque las diferencias físicas entre los gitanos y la niña eran más que evidentes, las autoridades ordenaron pruebas de ADN y sus resultaron probaron que no había relación genética.

Costas Yiannopoulos, director de "La sonrisa del niño", que tomó bajo su cuidado a la menor, informó este viernes que María está tranquila y feliz después de "una transición difícil", y aseguró que los esfuerzos para dar con sus padres continúan.

Refirió además que la policía griega investiga la desaparición en Grecia de una decena de niños originarios de al menos cuatro países, casos que podrían tener relación con la "misteriosa aparición" de María en el campamento de gitanos.

Los pequeños reportados como desaparecidos son de países como Estados Unidos, Suecia, Polonia y Francia, y son objeto de "investigaciones muy profundas", indicó.

En este marco, la policía allanó dos campamentos de gitanos en Zefyri y Avliza, al norte de Atenas, donde efectuó nueve arrestos, pero se rehusó a dar mayores detalles por razones judiciales.