Apoyarán partidos de Guatemala a gobierno en diferendo con Belice

Los partidos guatemaltecos dejaron de lado sus habituales diferencias y manifestaron su respaldo al gobierno, en su decisión de suspender la consulta popular sobre el diferendo con Belice.

Los partidos políticos representados en el Congreso unicameral emitieron una declaración conjunta ante la suspensión de la consulta popular que debía realizarse de manera simultánea en Guatemala y Belice el 6 de octubre próximo.

Los legisladores resolvieron "respaldar" las acciones del gobierno del presidente Otto Pérez Molina "en la definición de escenarios y estrategias políticas y jurídicas, encaminadas a la defensa de las legítimas demandas y derechos históricos" de Guatemala ante Belice.

Los partidos señalaron la importancia de la consulta, destinada a someter al voto popular si se presenta el reclamo territorial, insular y marítimo de Guatemala sobre Belice a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), de acuerdo con un Acuerdo Especial bilateral.

El convenio, propiciado por la Organización de Estados Americanos (OEA) el 8 de diciembre de 2008 en Washington, fue establecido para decidir si se somete el litigio a la CIJ.

El convenio establece que la CIJ tomaría el caso sólo si las consultas en ambos países se pronuncian a favor, y en tal caso, la sentencia de la corte sería "inapelable y de cumplimiento obligatorio".

Los partidos en el Congreso indicaron que el Acuerdo Especial "se gestionó, aprobó y ratificó por la buena fe de las partes", por lo cual "su ejecución también presupone la implementación de todas las medidas necesarias" por los dos países para su ejecución.

Según Guatemala, en Belice existen "limitadas condiciones políticas e institucionales para asegurar el respaldo social al Acuerdo Especial".

El gobierno notificó en abril pasado a la OEA que pospondría la consulta popular a una nueva fecha, con el argumento de que se requería un presupuesto de 270 millones de quetzales (34 millones de dólares).

El presidente Pérez Molina argumentó que no existía igualdad de condiciones y que el proceso no era favorable para Guatemala, luego de que Belice cambió su ley electoral, de cara a la consulta popular sobre el diferendo territorial.