Lleva Ricardo Zohn la obra rulfiana al terreno de la música

El compositor Ricardo Zohn (Guadalajara, 1962), conoció, siendo niño, "Pedro Páramo", obra monumental de las letras latinoamericanas debida al mexicano Juan Rulfo.

"Desde entonces pensé en hacer algo especial con esa novela", dijo el músico a Notimex en entrevista, y hoy es el autor de "Comala", pieza escénica que presenta en el marco del 41 Festival Internacional Cervantino (FIC).

Zohn llevó a niveles musicales esa obra rulfiana. "Puedo expresar de memoria grandes fragmentos de ese libro, porque lo he leído y releído una y otra vez. Primero tuve la idea de llevar Pedro Páramo a los terrenos de la ópera, pero pronto comprendí que más bien el texto es musical, pues está lleno de poesía".

Destacó, al término de un ensayo general previo a su presentación esta tarde en el Teatro Principal de esta ciudad, que esa novela tiene, además, "un alto contenido emocional y una enorme tristeza, belleza y humor, muy nuestro, y universal".

Cuestionado sobre cuál fue el mayor reto al llevar una obra enorme como esa al campo de la música, Zohn respondió: "Seleccioné fragmentos de la obra considerando la esencia poética de cada uno de ellos. Armé un arco dramático a manera del libro, que se va formando hasta lograr una impresión completa".

Explicó que como en la obra literaria original, en la pieza teatral-musical "son momentos suspendidos que muestran distintos personajes, cuya base es el paso del protagonista, Juan Preciado, a través de la historia hasta el momento en que él muere. En el libro se muere en medio; en el teatro, hasta el gran final", dijo.

La creación del entrevistado no abarca toda la novela de Rulfo. "Son fragmentos emblemáticos que cada presentación evolucionan y crecen, en esta ocasión estrenamos cuatro escenas y un aria para el tenor. En el futuro, tal vez, escriba nuevas partes de esta pieza que inicié hace 10 años y no termino".

Para armar la obra, Ricardo Zohn, quien en sus años de juventud empezó a tocar la guitarra para conquistar a sus amigas, se rodeó de grandes ejecutantes de música, el ensamble Bent Frecuency, y de una compañía teatral de enormes dotes si se trata de expresión corporal, el Push Physical Theater.

Sobre cómo cocinó la pieza, explicó: "Fue un tanto fortuito y un tanto planeado. Siempre escribo con mucho cuidado y mucha atención. En el año 2001, la compositora mexicana Ana Lara organizó el festival de ´Música y escena´, conoció mi proyecto y me pidió que lo presentara en ese marco cultural".

Con el paso del tiempo le integró guitarra, saxofón y un par de cantantes que representan a los personajes. "Todos los personajes vivos del libro hablan aquí y en general, los personajes muertos siempre cantan porque la idea es que están suspendidos en el tiempo, y al final, Preciado muere y canta en voz del tenor".

A la fecha, "Comala" se ha presentado en Italia, Estados Unidos y en esta ocasión, en el Festival Internacional Cervantino, hace dos días en el Teatro Degollado y antes de eso, ofreció una exitosa presentación en Atlanta.

"Me parece que a todo aquel que le guste la obra de Juan Rulfo, disfruta esta obra porque puede ver qué significa para otra persona la lectura de esta obra literaria. Es algo que he intentado expresar con música, darle otro tipo de vida a una obra de arte, a pesar de que el libro no necesita más para ser grandioso".

El también profesor en la Escuela de Música de Eastman explicó que con la cantata "Comala" ganó el Premio Pulitzer de 2011. Ruidos de las calles de Guadalajara, sinfonías de Beethoven e incluso algunos acordes de Led Zeppelin están en el inconsciente de Ricardo Zohn.

Todo eso se percibe en esta obra que logra, con distintos tipos de instrumentos tanto clásicos como propios de México, recordar los inquietantes momentos de la novela de Juan Rulfo. "Esta versión es apreciada especialmente por quienes ya conocen la obra, y aunque el arte siempre necesita un contexto, por ser arte de verdad esta pieza escénica, todos aprecian la parte musical y escénica", acotó.

Ricardo Zohn pone la connotación de Rulfo en el idioma musical, tarea que luce gracias a la participación del ensamble Bent Frecuency de Atlanta y de la compañía teatral de danza física que posee un concepto hibrido de atletismo, danza y mímica, que es muy expresivo y narrativo, concluyó.