La pobreza es generadora de pandillas en Honduras: OEA

El surgimiento y expansión de las pandillas en Honduras tiene su origen en la pobreza, incluyendo desempleo y falta de educación, afirmó el secretario multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), Adan Blackwell.

El funcionario dijo que la firma de un pacto con las pandillas "va para largo", porque está determinado ya que los llamados mareros quieren seguir negociando e incluso el gobierno aún no decide participar.

"Este problema tiene sus antecedentes socio económicos, como la falta de empleo, falta de oportunidades y educación", reiteró en entrevista con Notimex.

Blackwell y el obispo auxiliar de la norteña ciudad de San Pedro Sula, Romulo Emiliani, son los negociadores para la firma de un pacto con las pandillas que operan en este país, que cada año se expanden en las principales ciudades.

Refirió que por el momento con el obispo Emiliani están escuchando a varios jefes de las pandillas, entender sus antecedentes y cuales son sus posibles soluciones para bajar al menos los niveles de violencia imperante en el país.

En Honduras, operan las pandillas "Mara Salvatrucha, "MS-18", "Los Chirizos", "Los Pelones", que operan en ciudades como Tegucigalpa, San Pedro Sula y La Ceiba, y muchos de ellos son contratados por el crimen organizado como sicarios y cobradores de extorsiones.

Hasta el momento el gobierno del presidente Porfirio Lobo Sosa, cuyo mandato de cuatro años concluye el 27 de enero de 2014, se abstiene de sentarse en la mesa de negociación con los pandilleros.

La pobreza en Honduras es una bomba de tiempo, ya que este país tiene 8.5 millones de habitantes, de los cuales hay alrededor de tres millones viviendo con menos de un dolar diario, reportó el Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh).

Alrededor de 100 mil hondureños emigran anualmente de manera ilegal hacia Estados Unidos y el 78 por ciento de esa población tiene edades de entre 15 y 34 años, según el Foro Nacional para las Migraciones.

De acuerdo con un documento de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el 25.4 por ciento de la población de jóvenes de 15 a 24 años no trabaja ni tampoco estudia.