Indispensable que aseguradoras participen en seguridad social: AMIS

La reforma sobre la seguridad social en el país debería considerar una mayor participación de las aseguradoras, lo cual contribuiría a brindar una mejor atención a los mexicanos, a mejores costos, de acuerdo con el presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Fernando Solís Soberón.

El directivo argumentó que una parte importante de la reforma es el tema de prestación de servicios.

"A nosotros nos gustaría ser los prestadores de los servicios, en los seguros de invalidez y vida, en los seguros de riesgos de trabajo. Tener una mayor participación en esquemas de salud", como sucede en otros países como Chile o Estados Unidos, dijo a Notimex.

En el marco de la XXIII Convención de Aseguradores de México, que se realizará el martes y miércoles próximos, refirió que en Estados Unidos se obliga a los ciudadanos a comprar un seguro privado, es decir, el prestador del servicio de protección financiera son aseguradoras privadas, no son instituciones públicas.

Refirió que se requiere analizar, tomando las experiencias internacionales, cuál sería la mejor alternativa para México en temas como los seguros de invalidez y vida y de riesgos de trabajo, a fin de brindar a los usuarios servicios de mejor calidad, variedad y menores costos.

Ejemplificó que hoy en el país se paga una cuota de 2.5 por ciento del salario base de cotización al IMSS para que los trabajadores tengan el seguro de invalidez y vida. "El sector asegurador podría ofrecer ese servicio a la mitad de costo", lo que permitiría liberar recursos o bien destinar el resto de la aportación al ahorro para el retiro.

Solís Soberón expuso que el tema de universalizar la seguridad social requiere de una gran reforma a la seguridad que también abre a la discusión qué tipos de seguros se darán a la población, niveles de protección y el tipo de financiamiento, entre otros.

"Solamente 40 por ciento de la población en México tiene seguridad social, en parte se debe a que las contribuciones a la seguridad social son altas, y eso ha provocado que haya más informalidad; hay trabajadores que tienen empleo pero no se les da la seguridad social, a pesar de que exista obligación legal", resaltó.

Refirió que en la actualidad las instituciones públicas son deficitarias, sin las recursos suficientes para brindar los seguros de accidentes y enfermedades.

Por ello, consideró que la reforma a la seguridad social debe ir aparejada con la fiscal que permita una mayor contribución para ofrecer estos servicios, pero sin inhibir las inversiones en el país.

"En mi opinión, una precondición para que pueda alcanzarse ese objetivo de la seguridad social es que debe darse una reforma fiscal, y el cómo va a generar impactos muy importantes en los diferentes mercados, es decir, tanto en lo que tiene que ver en el mercado de trabajo como en el comportamiento hacia delante de la inversión", dijo.

El representante del sector asegurador argumentó también que se debe analizar si es viable tener muchas instituciones de seguridad social, como ahora se tienen en el país, o solo una a nivel nacional como ocurre en todos los países del mundo, pero sin que sea un monopolio público el que preste los seguros.

Insistió en que en otros lugares "la iniciativa privada participa de manera muy activa dentro de los esquemas de seguridad social y eso hace que las empresas y los beneficiarios tengan más opciones y a mejores costos".