Destaca nicaragüense Sergio Ramírez invasión verbal de español en EUA

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez destacó hoy en Panamá la invasión verbal del español en Estados Unidos, una lengua con varios acentos que entra clandestina desde Sudamérica, en una influencia recíproca.

"Quienes la hablan y quienes la escriben son protagonistas de esa invasión verbal, que cada día más tendrá consecuencias culturales; consecuencias de dos vías, por supuesto", indicó Ramírez, en la apertura del VI Congreso Internacional de la Lengua Española.

El autor de "Adiós muchachos" habló ante el presidente Ricardo Martinelli, el príncipe español Felipe de Asturias, el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y el presidente de la Asociación de las Academias de la Lengua, José Blecua.

Los asistentes a la ceremonia inaugural en el Teatro Anayansi del centro de convenciones Atlapa interrumpieron con largos aplausos el discurso de Ramírez, cuando narró cómo los latinoamericanos llegan con su español a Estados Unidos para abrir camino a la lengua.

"Es nuestra lengua mojada, la que entra oculta a los Estados Unidos en los furgones de carga, hacinada en los techos de los vagones del tren de la muerte en viaje de Chiapas a Sonora (México)", comentó.

"Es la que pasa debajo de las alambradas, traspasa el muro inteligente, la que burla los detectores infrarrojos, que no se deja encandilar con los reflectores", apuntó el escritor.

Dijo que es la misma lengua "que huye de los perros que saben oler pobreza y sudores, y de los cebados granjeros de Arizona convertidos en vigilantes armados de fusiles automáticos para detenerla", apuntó.

El español "emigra desde tan lejos como Bolivia, Perú, Ecuador, acampa en el Río Suchiate, esperando la noche pasa a nado, siempre acosada, a lo largo de su marcha temerosa hacia el otro río, el Río Bravo, clandestina y por tanto subversiva", dijo.

"Es la lengua de la pobreza que cae bajo las balas de los Zetas en su camino, lengua masacrada que sin embargo vuelve a despertar", agregó.

El ex vicepresidente nicaragüense dijo que siempre le ha intrigado por ello cómo un escritor puede vivir, si nace en un país donde el idioma no traspasa fronteras.

"Me intriga y me aterra que nadie me pudiera oír más allá de mi frontera o de quedarme alguna vez sin lengua", explicó.

Agradeció ser "escritor de una lengua vasta, cambiante y múltiple, sin fronteras ni compartimentos, que en lugar de recogerse se expande cada día, haciéndose cada vez mas rica en la medida que camina territorios".

El español es de "islas y tierra firme, deltas, pampas, cordilleras, selvas, costas ardientes, páramos desolados, subiendo hacia los volcanes y bajando hacia la mar salada. Ningún idioma es dueño de un territorio tan vasto", refirió.

"Sin la lengua de Uruba Congo Mandinga y su profundo palpitar de tambores no existiría sóngoro cosongo de Nicolás Guillén", destacó.