Dejan atentados en Irak 19 muertos y más de 40 heridos

Al menos 19 personas murieron hoy y más de 40 resultaron heridas por una serie de ataques suicidas contra edificios públicos y de la policía en varias ciudades de Irak, donde la violencia ha ido en aumento en las últimas semanas.

La policía informó que al menos ocho personas murieron y otras 20 resultaron heridas en la ciudad de Rawa, al oeste de Bagdad, cuando ocho atacantes suicidas detonaron explosivos en una comisaría, la sede del consejo local, una estación de la policía y un retén del Ejército.

El responsable de la policía, Mohammed Ahmed al-Rawi, explicó que la acción en el cuartel policiaco fue perpetrada por dos atacantes suicidas a pie y otro que conducía un vehículo con explosivos, el cual detonó a las puertas de la edificación.

Otros terroristas suicidas atacaron un puesto de control militar en la entrada de la ciudad y la sede administrativa local de Rawa, donde se reunían varios funcionarios, provocando heridas leves a dos guardias de seguridad.

En la ciudad iraquí de Samarra, ubicada al norte de Bagdad, un suicida atacó la casa de un policía de alto nivel, quien se cree que ha sobrevivido al ataque, aunque seis miembros de su familia perdieron la vida y 10 resultaron heridos, según un reporte de la agencia Aswat Iraq.

Cinco personas más murieron y 10 resultaron heridas por la explosión de un coche-bomba y un artefacto explosivo en la norteña Tikrit, ciudad natal del expresidente Saddam Hussein.

Pese a que ningún grupo se ha responsabilidad de los atentados de este domingo, la policía los atribuye a insurgentes sunnitas, miembros de la red Al Qaeda, que suelen atacar a personal de seguridad y funcionarios del gobierno, encabezado por chiítas.

La violencia y los ataques extremistas en Irak causaron la muerte de casi mil personas y heridas a más de dos mil durante septiembre pasado, en uno de los meses más mortíferos de los últimos años, según datos de las Naciones Unidas.

Desde que comenzó este 2013, más de seis mil personas han muerto a causa de la espiral de violencia sectaria que comenzó a escalar y revivió los temores de que el país quede, otra vez, al borde de una guerra civil como sucedió en 2006 y 2007.