Aumentan a 610 los muertos por colapso de edificio en Bangladesh

A 11 días del colapso de un edificio de ocho plantas en las afueras de Dacca, la capital de Bangladesh, los socorristas han recuperado otros 55 cadáveres, con lo aumentó a 610 la cifra de personas fallecidas en la tragedia, informó hoy la policía.

"El saldo de muertos confirmados asciende ahora a 610 (...) Se trata de la peor catástrofe industrial en el país", dijo el teniente Imran Khan, miembro del equipo responsable de las tareas de rescate, quien agregó que muchos cuerpos están es estado de descomposición.

Según Khan, la mayoría de los cadáveres están en descomposición avanzada o mutilados, lo que dificulta su identificación, informó el diario The Daily Star de Bangladesh.

Un bombero que trabaja en el lugar de la tragedia indicó que los cuerpos están despidiendo mal olor, por lo que están utilizando aromatizantes de aire para poder continuar removiendo los escombros.

Los bomberos, socorristas y voluntarios del centro de desastres no descartan que la cifra de fallecidos se incremente a medida que las máquinas utilizadas para el movimiento de escombros y otros equipos pesados vayan limpiando el lugar.

La jefatura militar de Bangladesh cifró el número de desaparecidos en más de 100, pero según el listado presentado por familiares de las víctimas aún quedan unos 400 cuyo destino se desconoce.

Según las autoridades, dos mil 437 personas fueron rescatadas con vida del edificio Rana Plaza que se derrumbó el pasado 24 de abril cuando más de tres mil personas trabajaban en cinco talleres de confección textil que se encontraban en el inmueble.

Uddin Khandaker, jefe del equipo de investigación del gobierno de Bangladesh, indicó que cuatro generadores situados en el techo del edificio y la maquinaria industrial usadas están entre las causas del accidente.

"El peso y las vibraciones de los generadores de electricidad crearon una gran presión sobre la estructura del edificio", apuntó.

Según Khandaker, el edificio fue construido con materiales de baja calidad, incluidas las barras de acero, por lo que no pudo resistir las vibraciones.

El arquitecto del edificio ha explicado que fue diseñado para tiendas, oficinas y viviendas y no fábricas o equipo industrial, además de que al inmueble le fueron agregados tres pisos de forma ilegal.

Hasta ahora nueve personas han sido detenidas por su presunta responsabilidad en el derrumbe del inmueble: el dueño del edificio, Mohammed Sohel Rana, su padre Abdul Khalek, cuatro propietarios de fábricas textiles y tres ingenieros.

De acuerdo con la policía y versiones de prensa de Bangladesh, los propietarios de las fábricas habrían ignorado las grietas que aparecieron un día antes del colapso y obligaron a los trabajadores a entrar al edificio.

El desastre volvió a poner de manifiesto las malas condiciones laborales y de seguridad que sufren los trabajadores de talleres textiles en el país asiático, que abastecen a multinacionales occidentales.