Las Grandiosas entusiasman al público acapulqueño

"Qué bonito es Acapulco, Acapulco es México y somos todos, que viva Guerrero", conmovidas dijeron las Grandiosas durante el espectáculo en la bahía de Santa Lucía.

Las Grandiosas ofrecieron un homenaje a las madres que emocionó a los asistentes así como a la propia agrupación al interpretar "Amor eterno", además los aplausos aumentaron durante el popurrí de Luis Miguel y al cantar América en donde "Cuando Dios creo el edén hizo Acapulco".

Una por una de las Grandiosas salió de entre el público acapulqueño, Manoella Torres, Lila Deneken, Dulce, Rocío Banquels y María Conchita Alonso, en su primera presentación en el Fórum del Mundo Imperial; hicieron que los asistentes no se despegaran de sus asientos y no dejaran de aplaudir.

María Conchita, dijo "Acapulco que rico es estar aquí, esta es una noche de caricias"; "Hola Acapulco", fue el saludo de Lila Deneken, seguido, comentó "el juego de la vida es aprenderlo a jugar, porque las fichas somos nosotros", dijo la cantante.

Todas de negro iniciaron la noche entre un juego de luces, mientras pasaban los minutos y las canciones, los atuendos fueron cambiando, rojos, azules, blancos, dorados y entallados a sus estéticos y perfectos cuerpos.

Los coros no dejaron de seguir a las cinco Grandiosas en interpretaciones como, "Heridas", "Tú, muñeca", "Por cobardía", "Luna mágica", "Déjame volver contigo", "Una noche de copas", entre otras de los años ochenta.

Manoella Torres, de blanco, salió al escenario a dar una disculpa por el sonido al inicio del espectáculo, dijo sentirse emocionada con sus compañeras por estar en el bello Acapulco, deseó que durante la noche los asistentes llevaran el espíritu cargado de buena energía.

Hombres y mujeres de todas las edades cantaban, gritaban, aplaudieron de pie a las grandiosas en las interpretaciones icónicas de la época ochentera que marco el rumbo de sus carreras.

La gente gritó "otra, otra, otra", y volvieron a salir al escenario para cantarle "Señora" y se despidieron como las grandes, con el público de pie y aplausos.