Avanza acuerdo México-EUA de yacimientos transfronterizos

El Senado aprobó el acuerdo México-Estados Unidos de Yacimientos Transfronterizos de Hidrocarburos en el Golfo de México, en una versión que requiere ser conciliada con la Cámara de Representantes, confirmaron hoy fuentes legislativas.

La iniciativa de ley, que reglamenta el acuerdo firmado por los dos países el año pasado, fue aprobado el sábado de manera discreta y por "consentimiento unánime" en medio del debate presupuestal, por lo que cual no se requirió la contabilidad de votos.

En abril pasado fue aprobada, con 256 a favor y 171 en contra, una versión de la Cámara de Representantes que excluyó una disposición de la Ley Dodd-Frank que obliga a empresas estadunidenses a revelar pagos a gobiernos extranjeros.

La versión de la Cámara Baja fue cuestionada en su momento por la Casa Blanca, la cual señaló que "no podía apoyar" un proyecto que impactaba de manera negativa los esfuerzos para aumentar la transparencia y rendición de cuentas en los sectores de gas, petróleo y minerales.

"La administración (Obama) desea trabajar con el Congreso para promulgar una legislación... sin la inclusión de provisiones exógenas e innecesarias", señaló la Casa Blanca, aunque no mencionó la posibilidad de un veto presidencial.

El pacto sobre yacimientos transfronterizos firmado en febrero del 2012 entre México y Estados Unidos requiere ser ratificado por el Congreso estadunidense para entrar en vigor.

El acuerdo establece el marco legal para la administración de la región limítrofe entre los dos países en el Golfo de México a fin de explotar comercialmente las reservas de petróleo y gas.

Asimismo fija directrices para los desarrollo transfronterizos marítimos e incentivos para las compañías de petróleo y gas que voluntariamente entre en arreglos para desarrollar conjuntamente las reservas en la región del Golfo de México.

Con la aprobación de la versión del Senado, la Cámara de Representantes tiene la opción de aceptar la redacción de la Cámara Alta o buscar la realización de una conferencia bicameral para unificar las versiones.