Puede industria microfinanciera crecer a gran nivel

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, afirmó hoy que la industria microfinanciera latinoamericana ha comprobado que puede innovar y crecer a niveles de categoría mundial.

En el marco del XVI Foro Interamericano de la Microempresa agregó que hace 15 años, los asistentes al primero se preguntaban por qué América Latina no tenía instituciones microfinancieras gigantescas como las hay en Indonesia (BRI) Indonesia o el BRAC de Bangladesh.

"En ese entonces, hablar de entidades latinoamericanas con millones de clientes sonaba como ciencia ficción; pues hoy tenemos en México el ejemplo de Banco Compartamos, con casi 2.5 millones de clientes de microcrédito y en Colombia está el Banco Caja Social, con más de 6,8 millones de depositantes de ahorros", señaló.

Mencionó que está el ejemplo del Grupo ACP, la primera multilatina de las microfinanzas, con inversiones en Argentina, Bolivia, Brasil, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú y Uruguay.

Luis Alberto Moreno dijo que "hoy, la pregunta es si somos capaces de ampliar esta industria para servir a los millones de latinoamericanos en la base de la pirámide socioeconómica" y esta reunión ofrece una excelente oportunidad para descubrir nuevas maneras de abordar este desafío.

Subrayó que en México y en algunas otras naciones de la región se presta más atención a las necesidades de las llamadas "empresas gacela", que se caracterizan por sus altas tasas de crecimiento".

Expresó que "nos falta mucho para alcanzar a países como Israel o Singapur, donde florecen compañías capaces de innovar, de integrarse a cadenas de valor globales y de conquistar nuevos mercados"

Manifestó que otros temas de interés en la agenda son la mujer y los jóvenes como emprendedores, el acceso al crédito rural, la banca verde, y el potencial de innovaciones como el crowdfunding.

"Qué mejor marco para hablar de innovaciones que aquí en Guadalajara, una ciudad pujante en un país que vive un periodo de grandes reformas impulsadas por el presidente Enrique Peña Nieto, lo que ha provocado que México capte la atención del mundo", agregó.

Recordó que el acuerdo "sobre nuestro más reciente aumento de capital, el mayor en la historia del BID, fue logrado en Cancún en 2010, y en 1998 se llevó a cabo en la Ciudad de México el primer Foro Interamericano de la Microempresa".

Comentó que en aquel entonces recién se empezaba a hablar de una industria de las microfinanzas porque "en toda América Latina había menos de 200 entidades microfinancieras, casi todas ellas ONG no reguladas, que servían a alrededor de un millón de clientes, y la cartera de microcrédito regional ascendía a algo menos de mil millones de dólares".

Detalló que en ese primer foro se habló de transformar más microfinancieras en entidades reguladas, capaces de captar ahorros, y se discutió la necesidad de crear nuevos servicios para los emprendedores de menores ingresos, como los microseguros.

Agregó que también se especuló con la posibilidad de que más bancos se involucraran en las microfinanzas ya que "el objetivo era llegar a los mercados de capitales para dejar de depender de las donaciones, y también se soñaba con desarrollar una verdadera industria capaz de servir a decenas de millones de emprendedores latinoamericanos necesitados de apoyo financiero.

"Hoy, 15 años más tarde, esos sueños se han superado a una escala que nunca hubiéramos imaginado y en la actualidad hay más de mil instituciones activas en las microfinanzas en nuestra región, desde pequeñas ONG hasta grandes bancos", indicó.

Afirmó que estas entidades sirven a casi 20 millones de clientes de microcrédito, y según los últimos cálculos del BID, la cartera regional de microcrédito se ha multiplicado a más de 40 mil millones de dólares".

"Esta industria fundada por voluntarios maduró y se profesionalizó. En esa primera reunión de 1998 había unos 200 participantes registrados, mientras que hoy nos acompañan más de mil 500 personas", comentó el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

Señaló que en la actualidad, las microfinancieras recurren regularmente a los mercados financieros para fondear sus operaciones ante lo cual, "varios de nuestros países cuentan con las regulaciones más avanzadas del mundo para este tipo de servicios.

Expresó que esta industria ha superado todo tipo de crisis, desde corridas bancarias a catástrofes naturales, "sin duda alguna, las microfinanzas latinoamericanas han pasado la prueba de fuego, pero aunque sobran motivos para enorgullecerse de estos logros, todos ustedes que trabajan en esta industria saben que aún queda mucho por hacer".

Precisó que hace 15 años calculábamos que sólo uno de cada 20 microempresarios latinoamericanos tenía acceso al crédito formal, hoy esa proporción sería de uno de cada 10, mejor, pero aún falta una gran brecha por recorrer.

Dijo que millones de latinoamericanos aún carecen de acceso a servicios financieros básicos, "seis de cada 10 adultos en nuestra región no es atendido por el sistema financiero, nuestra tasa de exclusión financiera asciende a 60%, por contraste, en los países más desarrollados, esa tasa es de apenas 10%".

"Hoy sabemos mucho más que hace 15 años acerca de los beneficios de la bancarización y de los costos de estar fuera del sistema financiero formal, también tenemos más información acerca de dónde están las personas no bancarizadas, qué tipo de servicios informales utilizan y los variados motivos por los cuales no están en el sistema formal", concluyó.