Pide Obama a republicanos evitar cierre del gobierno federal

El presidente estadunidense Barack Obama hizo hoy un llamado de último momento a los republicanos de la Cámara de Representantes a cumplir con su trabajo y mantener abierto el gobierno, pese a sus diferencias sobre la Ley de Salud Asequible.

En una imprevista aparición en la sala de prensa de la Casa Blanca, Obama dijo respetar el punto de vista de la oposición, pero sostuvo que las discrepancias políticas no tienen porqué afectar a millones de estadunidenses.

"El Congreso debe mantener abierto al gobierno, necesita pagar sus cuentas a tiempo, y nunca amenazar con incumplir con el crédito de los Estados Unidos", señaló desde la tribuna.

"Mi esperanza y mi expectativa es que, en este último momento, el Congreso elegirá hacer lo correcto, en especial la Cámara de Representantes", dijo el presidente, quien no aceptó preguntas de la prensa.

El mensaje presidencial tuvo lugar luego que el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, anunció que votarán una iniciativa que mantiene abierto el gobierno, a condición de postergar un año el mandato individual de la Ley de Salud Asequible.

La postura de líder republicano, considerada una concesión al sector más conservador del Partido del Té, fue rechazada en dos ocasiones previas por los demócratas del Senado, por lo que no es vista como solución a la crisis política.

Los republicanos decidieron incluir además una cláusula que elimina los pagos de subsidios por cobertura médica a personal del Congreso.

Antes, los demócratas del Senado rechazaron una iniciativa aprobada el fin de semana por los republicanos de la Cámara de Representantes para evitar el cierre del gobierno federal, a condición de prorrogar la entrada en vigor de la Ley de Salud Asequible.

Con una votación de 54 demócratas a favor y 46 republicanos en contra, la cámara alta envió el proyecto de resolución de regreso a la Cámara Baja.

A causa del desacuerdo, al menos 800 mil empleados federales recibirían licencias sin goce de sueldo a partir de este martes 1 de octubre, y se cerrarían oficinas federales no esenciales.

Sería el primer cierre del gobierno federal estadunidense desde 1995, cuando un enfrentamiento similar entre los republicanos y el entonces presidente William Clinton produjo la parálisis de Washington.

Analistas coinciden que el desenlace de la batalla política de 1995 perjudicó políticamente a los republicanos en las elecciones de 1996.

En este marco, un sondeo CNN mostró que una mayoría de los estadunidenses culparía más a los republicanos que al presidente Obama en caso que se materialice este martes un cierre del gobierno federal.

Estados Unidos podría ser declarado en insolvencia financiera a partir del 17 de octubre, a menos que el Congreso autorice un aumento del tope de su deuda nacional, de 16.6 millones de millones de dólares.

El gobierno federal estadunidense quedará paralizado el primer minuto de este martes, que corresponde al inicio del año fiscal 2014, a menos que republicanos y demócratas logren un acuerdo.