Confía gobierno argentino en intervención de Corte de EUA por deuda

La Corte Suprema de Estados Unidos analizará a partir de hoy si acepta o no intervenir en el complicado y millonario juicio entre el gobierno argentino y los llamados "fondos buitre" (especuladores).

La presidenta Cristina Fernández confía en una respuesta favorable del máximo órgano de justicia de ese país, pese a que otras instancias judiciales han afectado a Argentina.

El pasado 23 de agosto, la Corte de Apelaciones de Nueva York propinó un duro revés a Argentina al confirmar una sentencia que obliga al gobierno a pagar la deuda de mil 300 millones de dólares que mantiene con los "fondos buitre".

La sentencia, sin embargo, sólo quedará firme hasta que la Corte Suprema decida si interviene en el litigio, en cuyo caso analizará nuevamente los fallos anteriores para emitir su sentencia final.

Los "fondos buitre" son aquellas empresas o privados que compran bonos de deuda externa de países en bancarrota, para luego revenderlos o cobrarlos con ganancias millonarias, es decir, que especulan.

En el caso de Argentina, el gobierno realizó desde 2005 y 2010 un exitoso e inédito canje, ya que el 93 por ciento de sus acreedores aceptó una quita del 75 por ciento.

Los bonistas restantes, que representan sólo el 7.0 por ciento de los acreedores, continuaron con su reclamo de pago total y en agosto lograron que la Corte de Apelaciones de Nueva York les diera la razón.

En medio de la presión judicial, la presidenta promovió en la Cámara de Diputados una ley que permitirá abrir una tercera ronda de negociación para rebajar la deuda.

El problema es que si la Corte de Estados Unidos falla en contra de Argentina, el país entrará en una virtual cesación de pagos porque los acreedores que sí aceptaron quita de deuda en las dos etapas anteriores reclamarán pagos multimillonarios.

Un incremento drástico de la deuda es inviable para Argentina, país que cuenta con reservas por alrededor de 35 mil millones de dólares y que tan sólo el próximo año deberá cubrir vencimientos por casi 10 mil millones de dólares.