Discutirán EUA y UE cómo armonizar reglas y normas en pacto comercial

Representantes de Estados Unidos y de la Unión Europea iniciarán aquí el 7 de octubre la segunda ronda de negociación para un tratado de libre comercio entre las dos mayores potencias mundiales.

Durante una semana, los negociadores discutirán cómo armonizar los sistemas regulatorios y las normas técnicas de ambas partes, el primer paso para integrar sus mercados, explicó el representante de Comercio de Estados Unidos, Michael Froman, en Bruselas.

El jefe negociador estadunidense señaló que Estados Unidos y la Unión Europea tienen las industrias y mercados mejor regulados del mundo, pero sus normas no siempre son compatibles, lo que supone un obstáculo para sus relaciones comerciales.

"Debemos conectar dos economías y mercados altamente regulados. Las diferencias en nuestros sistemas regulatorios ha creado barreras perjudiciales a las economías y consumidores. También nos impide presentar una visión común a nuestros socios comerciales", afirmó.

"Nuestra principal ambición, más allá de reducir tarifas, es tornar los sistemas regulatorios de Estados Unidos y la UE más compatibles y ayudar a moldar reglas globales de comercio, ya que allí están los beneficios económicos y políticos de un acuerdo", dijo el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht.

Según el representante estadunidense, este país ha visto en el pacto transatlántico una oportunidad de avanzar en la liberalización del comercio mundial ante la parálisis de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

"Cuando el presidente (Barack) Obama llegó al poder, revisamos en profundidad el estado de la Ronda de Doha y concluimos que es improbable que se cierre en un futuro próximo y que necesitamos una alternativa", explicó.

Froman confía que el marco regulatorio común resultante del acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea será benéfico para todo el comercio global, ya que los demás socios comerciales de las dos potencias serán empujados a adaptarse a ello.

"Nuestra política comercial no está dirigida contra ningún país. Está dirigida a mejorar estándares, a empujar la industria hacia un nuevo y mejor estándar global", aseguró.

Tanto Estados Unidos como la UE están comprometidos a establecer un sistema regulatorio común basado en la transparencia y la responsabilidad, dijo el responsable estadunidense.

Además, llevar en cuenta las opiniones de industrias, empresarios, sociedad civil y organizaciones no gubernamentales, así como las preocupaciones de sus demás socios comerciales.

Por otra parte, Estados Unidos aún no tiene claro cómo se abordará la cuestión ambiental, un área en que la UE tiene las reglas más severas del mundo.

El comercio entre los dos lados del Atlántico moviliza diariamente a 2.6 mil millones de dólares y da empleo a más 13 millones de personas.