Deja 42 muertos y más de 170 heridos nueva ola de atentados en Irak

Al menos 42 personas murieron y más de 170 resultaron heridas hoy por una nueva ola de atentados en mercados, mezquitas y otros sitios públicos de varios distritos de Bagdad, habitados predominantemente por chiítas.

La policía informó que al menos ocho coches-bomba y siete atentados suicidas se registraron este lunes en lugares concurridos de ocho zonas diferentes de la capital iraquí, al parecer perpetrados por la red terrorista Al Qaeda, según un reporte de la agencia informativa NINA.

El atentado más cruento se registró en el estacionamiento de un mercado de hortalizas en la zona Kadhimiyah, matando a siete personas, entre ellas dos soldados, e hiriendo a otras 10, seis de ellos uniformados, indicó un oficial de policía.

Cuatro coches bomba más estallaron casi inmediatamente después en mercados al aire libre de los barrios de Nueva Bagdad, Habibiya y Sabaa al-Bour, provocando la muerte de al menos 24 personas y decenas de lesionados, muchos de ellos graves.

Atacantes suicidas hicieron estallar otros dos coches-bomba en el distrito de Irbil, al norte de la capital, cerca de un puesto de control militar, causando la muerte de seis personas e hiriendo al menos a otras 30, muchos de ellos militares.

Otra bomba explotó cuando socorristas y transeúntes se acercaban al lugar del estallido para auxiliar a las víctimas de las primeras explosiones. Las primeras investigaciones señalan que el atentado fue perpetrado por un suicida.

Un coche bomba más estalló en un mercado en el suburbio de Husainya, en el noreste de Bagdad, cobrando la vida de cinco civiles y causando lesiones a 14 personas, la mayoría mujeres que realizaban su compras del día.

Otra bomba explotó cerca de una mezquita, cuando los creyentes se retiraban del servicio religioso en las afueras de Bakuba, una ciudad al norte de la capital, dejando cinco muertos y 17 heridos, según un funcionario médico.

Las fuerzas de seguridad fueron desplegados a las zonas afectadas, para cerrar las calles y buscar, con el apoyo de perros entrenados, más bombas que pudieran haber sido ocultadas en las zonas o suicidas ocultos entre los socorristas.

Pese a que ningún grupo se ha responsabilizado por ahora de la nueva serie de explosiones, la policía considera que es obra de terroristas.

"Esta acción tuvo el sello de la red Al Qaeda en Irak, que suele lanzar ataques y atentados suicidas como estos", subrayó un portavoz de la policía.

Los atentados se registraron días después de que un atacante suicida detonó su carga explosiva en una mezquita chiíta al sur de Bagdad, en medio de los asistentes a un funeral, matando a al menos 47 personas e hiriendo a decenas más.

La misión de Naciones Unidas en Irak estima que al menos unos 800 iraquíes murieron en agosto pasado en ataques y actos de violencia, los más graves que se registran en Irak desde 2008, cuando se puso fin a un cruento conflicto sectario.