Consideran necesario acciones para conservar flamenco en Celestún

Estudios realizados hace más de una década mostraron que el 95 por ciento de los visitantes a la Reserva de la Biosfera Ría Celestún tenían como principal objetivo el avistamiento de flamencos.

En un estudio difundido en su página electrónica, la Asociación Pronatura Península de Yucatán añadió que por ello, es necesario establecer acciones que permitan su conservación en esa zona.

"Esto implicaría que los flamencos son un atractivo focal que contribuye de manera importante a sustentar una actividad económica de la cual dependen varios grupos del sector turístico que van desde agencias de viajes, hoteles, tours operadoras, restaurantes, guías, entre otros", dijo.

Indicó que, hasta ahora, una de las estrategias más importantes para ello ha sido el establecimiento de áreas naturales protegidas en la zona costera que protegen su hábitat, en particular las principales áreas de alimentación y de reproducción.

Otros esfuerzos han sido realizados por algunas instituciones nacionales e internacionales del sector académico, es la investigación sobre diversos temas como uso de hábitat, alimentación y el impacto de la actividad turística.

De igual modo, otra tarea importante realizada por más de una década ha sido el monitoreo de la población de flamencos a través de la colocación de marcas (anillos) que se colocan en las patas de los animales.

"Es una técnica que aporta datos sobre movimientos para caracterizar el uso de hábitat, migración, aspectos de alimentación, entre otras variables, esfuerzo realizado por la asociación Niños y Crías, en coordinación con la Comisión de Áreas Naturales Protegidas", precisó.

Por su lado, Pronatura Península de Yucatán ha contribuido en la capacitación de los guías locales, y suma esfuerzos con diferentes actores para la protección de los humedales costeros.

Sin embargo, continuó, el gran reto y asignatura pendiente es canalizar recursos suficientes para administrar y operar las áreas naturales protegidas, en particular para las reservas de administración estatal como el caso de Celestún.

"Se requeriría de una aportación de recursos que permitan diseñar proyectos que garanticen la sustentabilidad del avistamiento de las parvadas como una oferta turística, sin que esto represente un riesgo para la población de flamencos", agregó.

Sostuvo que los flamencos son un ejemplo de los servicios y bienes, que como sociedad recibimos de la naturaleza y es necesario tomas medidas para mantener ese equilibrio.

"Los que hemos tenido la oportunidad de disfrutar del avistamiento de las parvadas alimentándose y la suerte de estar debajo de la capa rosada que se forma cuando vuelan cientos de ellos, tenemos la esperanza que como sociedad logremos conciliar cada vez más el uso sustentable de la zona costera, hábitat del flamenco y otras especies de fauna", finalizó.