Nuevos aumentos constituyen un duro golpe para los venezolanos

Los recientes aumentos a los precios de la pasta, el pan y la harina de maíz, sumados a la galopante inflación, constituyen el más duro golpe del gobierno al estómago y al bolsillo de los venezolanos, afirmó hoy el diputado Enrique Mendoza.

"Sin duda alguna que el presidente Nicolás Maduro sigue aplicando el "paquetazo rojo" en cámara lenta, que iniciara con la primera devaluación en febrero", señaló el secretario general del Partido Socialcristiano Copei en el central Estado Miranda.

En diálogo con Notimex, Mendoza señaló que entre febrero y el mes de agosto del presente año, la canasta alimentaria se incrementó en 63 por ciento (a tres mil 200 bolívares, 508 dólares) dejando bastante atrás al salario mínimo, establecido por el gobierno en sólo dos mil 700 bolívares.

Mendoza agregó que "algunos productos registraron aumentos insólitos, como los huevos con 83 por ciento, carne de res 81 por ciento, atún fresco 71 por ciento, hígado de res 58 por ciento, la papa 57 por ciento, y caraotas (frijol) negras 56 por ciento, entre otros".

Observó que a los altos precios se ha sumado la escasez, por lo que los supermercados deben ser custodiados por policías y militares para que los consumidores no se agredan en la disputa por el aceite, la harina de maíz y el azúcar, productos que han desaparecido.

"Es más, algunos productos para la higiene personal, como el jabón de tocador, el shampoo y el papel higiénico, aun no aparecen en cantidades suficientes, por lo que la gente atraviesa la ciudad de punta a punta, intentando conseguirlos", dijo Mendoza.

Refirió igualmente que faltan bolsas plásticas en algunos supermercados de Caracas, por lo que "los consumidores salen de los establecimientos con los productos abrazados, y muchos envases de vidrio van a dar al suelo, al escapársele de las manos".

"Esto ha sido el lamentable resultado de un modelo fracasado basado en el control absoluto de todo, que generó una tragedia jamás vista en Venezuela, por eso lo poco que ganan hoy sus habitantes no les alcanza ni para comer", expresó el legislador.

Resaltó que lo que lo que gasta ahora en un mes una familia venezolana para comprar sus alimentos, alcanzaba para más de tres años completos cuando se inició este modelo nefasto que sólo ha significado inflación y escasez.

Mendoza se pronunció finalmente por la necesidad de un "cambio radical en el modelo económico" para lograr una recuperación en la producción nacional que evite que los precios suban todos los días y para que tengamos más cantidad y variedad de productos".