Regular marchas limitaría acciones ciudadanas, opina asambleísta

Una eventual regulación de las marchas limitaría las acciones ciudadanas contra iniciativas legislativas que vayan en detrimento de los intereses nacionales, consideró el diputado local Alejandro Ojeda.

De acuerdo con el legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la libre manifestación, además de ser un mecanismo para hacer un reclamo a las autoridades, constituye un instrumento de democracia participativa y es tan importante como el derecho a votar y ser votado, incluso tan significativo como una consulta pública.

En las verdaderas democracias, aseveró mediante un comunicado, las manifestaciones públicas, antes que prohibirlas, se garantizan y protegen por el Estado.

En dichas acciones, sostuvo el perredista, convergen derechos humanos como el de reunión, previsto en el Artículo 9 constitucional, que protege cualquier concentración de personas con un fin lícito, o bien el de libre expresión, consagrado en el Artículo Sexto.

Criticó el argumento de que las movilizaciones atenten contra la libertad de tránsito, prevista en el Artículo 11 de la Carta Magna, pues ese derecho garantiza que las personas en México puedan trasladarse de un lugar a otro sin que existan restricciones o requisitos de salvoconductos.

"Quienes desconocen el Derecho Constitucional, piensan que la libre manifestación choca con la libertad de tránsito, lo que no ocurre así, en virtud de que protegen ámbitos completamente distintos", sostuvo el asambleísta del partido del sol azteca.

Ojeda Anguiano lamentó que la discusión de si se regulan o no las marchas en la ciudad de México ha dejado de lado la problemática de la educación, pues a su parecer, la situación de dicho rubro en el país no es responsabilidad de los profesores.