Teje Ramón Vargas red para producir ópera de calidad en todo el país

Luego de realizar un concienzudo diagnóstico del estado que actualmente guarda el quehacer operístico en México, el cantante lírico y director artístico de la Ópera de Bellas Artes, Ramón Vargas (Ciudad de México, 1960) concluyó que "tenemos suficientes teatros, en muchos de los cuales se puede hacer ópera y tenemos interés en hacerla; lo que no tenemos es dinero para producirla".

En entrevista para Notimex sobre ese punto nodal de la cultura en México, el maestro dejó ver que desde su trinchera gubernamental tiene la idea de enlazar a las autoridades culturales de las 32 entidades federativas del país.

"Estoy trabajando para vincularnos, juntarnos y abaratar costos, porque si lo hacemos entre todos, lograremos mejores producciones de las óperas que a todo el mundo le gustan", señaló.

Explicó que actualmente se está haciendo "Rigoletto" y ya trabaja en poner las bases para llevar al escenario "La flauta mágica", "Elixir de amor" y otras óperas lindas que a la gente le gusta ir a ver.

"Nuestra propuesta es tener de manera permanente dos títulos itinerantes por todo el país". Y ese proyecto, dijo, es uno de los tres que tiene echados a andar en la Ópera de Bellas Artes desde que él tomó las riendas.

"Uno, el básico, es la producción de óperas. Otro, es fomentar la ópera en todos los estados del país a través de la vinculación, que ya se está logrando con los jefes de los institutos de la Cultura de cada entidad para que integremos un fondo y podamos crear diversas producciones que sean itinerantes. El tercero es el Estudio de la Ópera de Bellas Artes", explicó, y advirtió que los tres están totalmente hermanados.

Sobre el Estudio de la Ópera de Bellas Artes, el entrevistado subrayó que durante un mes, recientemente realizó audiciones con 398 cantantes que se inscribieron previamente, más algunos otros que llegaron y sin cita previa pidieron ser escuchados.

"Desde luego, este es un registro que nunca se había hecho, en el que censamos cuántos cantantes tenemos, clasificados por su voz, tesitura, capacidades", abundó Vargas.

Aclaró que lo anterior no es para darle trabajo a todos, porque eso es casi imposible, pero sí para tener un registro. "Lo que hacemos con los estados del país es realizar coproducciones, que ya están funcionando en algunas plazas, a partir de ofrecerles con esa información los elencos más apropiados de entre todos los cantantes que hemos escuchado. Tenemos todos sus datos y los contactamos cuando son requeridos".

Advirtió que el INBA no va a imponer elencos, pero sí va a estar en la sana posibilidad de poder recomendarlos, basado en todas esas experiencias de investigación que está generando Ramón Vargas, quien está integrando una base de datos para que todos la puedan consultar y que pronto se convertirá en una herramienta útil para directores artísticos de los teatros, empresarios y promotores en todo el país.

"Esa base de datos, primer censo en su especie en México, será de gran utilidad y guía", añadió el entrevistado, quien trabaja en ello después de haber recorrido palmo a palmo todos los estados del país, sus ciudades y pueblos para armarla.

"Lo importante es apoyar a los jóvenes para que puedan establecer el desarrollo de sus voces. Hay cantantes jóvenes que desean cantar y otros no tan jóvenes que lo necesitan", expresó.

Este censo, reiteró el cantante-funcionario, va a permitir a muchas personas participar y desarrollar su voz.

"Yo lo hago con toda la mejor intención que puedo, y si nos juntamos, creo que sí lo vamos a poder hacer. Estoy muy entusiasmado, porque va a ser el único modo como en México nos vamos a poder desarrollar en ese campo del arte y la cultura", acotó con evidente entusiasmo el cantante de amplia actividad mundial.

En un comentario dentro del contexto de la preparación y oportunidad para los jóvenes intérpretes de ópera, Vargas dijo que "la presión social del Palacio de Bellas Artes, teatro emblemático en el país, es muy importante. Pero si sólo tenemos Bellas Artes, todos van a querer cantar ahí, con razón y derecho, pero el palacio debe ser una meta. Por eso tenemos que activar otros teatros, para que los chicos adquieran ahí su experiencia".

Hizo una analogía ligada a un consejo: "Es como echarse a la Plaza México sin ser siquiera un novillero, por eso, yo recomiendo a los jóvenes prepararse técnica, vocal y musicalmente, y ser pacientes pues la impaciencia es mala consejera; es mejor llegar un poco después que un año antes, porque aun teniendo talento, se debe seguir un proceso, el cual en este caso se logrará con la vinculación con los estados del país".

Finalmente, se congratuló porque todas las entidades del país apoyan ahora a sus cantantes.

"Yo marco una dirección y una idea que puede funcionar y los quiero convencer para que se monten en este proyecto. Ya hay, hasta hoy, 15 estados que se quieren unir a esta iniciativa. A partir del año que entra, ellos van a participar en el proyecto Ópera en los Estados, para hacer producciones itinerantes", aseguró.