Rinde el Ballet Clásico de Rusia glorioso tributo a Tchaikovsky

Un enorme retrato en colores sepia, revelando la formal expresión del rostro sosegado y delicado de Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893), tal vez el compositor ruso más influyente del Romanticismo, dio la bienvenida al homenaje que el Ballet Clásico de Rusia, dirigido por Viktor Korolkov, le tributó la víspera en el Teatro Metropolitan, en la capital del país.

Tras un instante de contemplación mutua, retrato y público fueron testigos del inicio del espectáculo que, bajo el nombre genérico "Ballet Clásico de Rusia, tributo a Tchaikovsky", inició con un vals que abrió el primer acto. El grupo de San Petersburgo, dirigido por Viktor Korolkov, con Margarita Kamysh, Olga Stepanova y Petr Borchenko como solistas, derramaron su arte en el escenario.

El público prácticamente agotó las localidades. Por esa razón, los promotores del espectáculo anunciaron de última hora que habían tomado la decisión de abrir una nueva fecha: 16 de octubre a las 20:30 horas. Originalmente, el tributo se realizaría solamente el día de ayer, en funciones a las 17:00 y 20:30 horas, pero "debido a la respuesta del público, se decide una nueva fecha", dijeron.

Luego del vals introductorio vino "La bella durmiente". La fastuosidad del vestuario y el escenario realizado especialmente para ese ballet, ayudaron a los bailarines y bailarinas a lucir, aún más, su calidad dancística.

El extracto de esa obra agradó al grueso de los asistentes, quienes dejaron ver su contento a través del "alimento de los artistas", es decir, un prolongado y cálido aplauso.

Fue, en realidad, una noche concebida por tres ballets clásicos con música del genial Tchaikovsky unidos bajo una idea general. Aunque incluye partes de carácter fundamental de "La Bella Durmiente", "El lago de los Cisnes" y el "Cascanueces" el espectáculo fue concebido conscientemente como una sola obra por el también coreógrafo del Ballet Clásico de Rusia, Viktor Korolkov.

Este evento es único en su tipo, ya que fue creado exclusivamente para esta compañía por Korolkov, quien tiene todos los derechos reservados.

El montaje exigió a su autor la participación profesional de 45 bailarines y bailarinas, y el apoyo entusiasta de 20 personas para integrar el staff. Además, cuenta con una escenografía especial y única para cada una de las tres partes que lo integran.

La segunda parte inició con una coreografía titulada "Viaje", la cual dio paso al fragmento seleccionado de "El Cascanueces"; la parte complementaria del evento inició con "Romance", como introducción al extracto de "El lago de los cisnes" y luego, el "Gran final", popurrí con las obras de Tchaikovsky más celebradas. En todos los casos escénicos, los tres solistas fueron los mismos.

Margarita Kamysh, nacida en República de Moldova, fue la mejor en su curso en el año 2001, en el Instituto Coreográfico de Kishinev. A la edad de 16 años ya bailaba como principal en el Ballet Nacional. Ha bailado en el Teatro Bolshoi y ha sido solista principal del Ballet de Moldova, del Ballet Odessa, del Ballet de Cheliabinks y del Ballet Clásico de Rusia con enorme éxito.

Olga Stepanova, por su parte, nació en Leningrado. En el año 1990 ingresó a la Vaganova Ballet Academy. En sus años de estudio se formó en la Escuela de Opera Estatal de Viena y formó parte de diferentes giras que realizo con la Vaganova Ballet. En 1998 se graduó de esta misma academia y se unió a la Mikhailovsky Ballet Company, donde ha realizado varios roles estelares.

Finalmente, Petr Borchenko, nacido en 1982, se graduó de la Vaganova Academy of Russian Ballet.

Ha trabajado en la Academia del Teatro Bolshoi de la República de Bielorrusia desde 2003 y en 2005 fue premiado con el diploma del X International Moscow Ballet Dancers and Coreographers Competition. En 2011 se convirtió en principal solista del Ballet Clásico de Rusia.