Afirman que fallecido ex represor chileno criticó cambio de cárcel

El fallecido ex represor chileno Odlanier Mena, quien se suicidó esta víspera, había criticado su cambio de cárcel porque se encontraría con "ejecutores" de crímenes de lesa humanidad, revelaron hoy medios locales.

En declaraciones a la edición digital del diario La Tercera, el abogado defensor de Mena, Jorge Balmaceda, dijo que el general en retiro del Ejército "se encontraba muy afectado por el traslado a (el penal de) Punta Peuco y por el cierre del Penal Cordillera".

"En su última carta, que me envió la semana recién pasada, se notaba preocupación y decaimiento por el traslado a Punta Peuco", comentó Balmaceda en alusión a la orden del gobierno de cerrar el Penal Cordillera, el cual estaba habitado por 10 ex uniformados.

Familiares de Mena indicaron por otra parte al diario El Mercurio que el ex director de la represora y desaparecida Central Nacional de Informaciones (CNI) de la dictadura (1973-1990) estaba "defraudado" por el cambio de cárcel.

Incluso, agregaron, a sus cercanos ya les había manifestado que no se iría al Penal Punta Peuco, donde cumplen condena por crímenes cometidos durante la dictadura 44 ex uniformados y civiles, en su mayoría mandos medios de los organismos represores.

Mena, según sus familiares, no quería que lo metieran "en el mismo saco", en el Penal Punta Peuco, con autores de materiales de homicidios, secuestros y torturas a opositores al régimen de Augusto Pinochet.

En el Penal Cordillera, en cambio, sólo estaban presos altos mandos de los organismos represores de la dictadura, como el ex director de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), el general en retiro Manuel Contreras, quien tenía profundas diferencias con Mena.

Las fuentes precisaron que el fallecido ex director de la CNI, organismo que reemplazó a la Dina en la represión a opositores en 1977, "distinguía" a quienes habían estado a cargo de entidades de seguridad y a los "ejecutores" de crímenes.

Mena, quien fue condenado en 2009 a seis años de cárcel por la muerte de tres personas en 1973, gozaba de salida los fines de semana por su buena conducta, lo que aprovechó para darse un disparo en la sien esta víspera en las afueras de su residencia.

El gobierno chileno ordenó el cierre del Penal Cordillera, que sólo contaba con 10 internos, debido a las comodidades con las cuales contaban en el terreno del Ejército ubicado en el sector oriente de Santiago, donde habitaban cabañas completamente equipadas.

El traslado de los nueve ex represores al Penal Punta Peuco, en la localidad de Til Til, distante unos 40 kilómetros de esta capital, se produjo esta madrugada en el marco de un fuerte operativo de seguridad, con lo cual se dio por cerrado al Penal Cordillera.