Promueve Paniagua Jiménez la creación de una política lingüística

El diseño y la aplicación de una política lingüística que se oriente a proteger y fomentar la creación, publicación y difusión de las lenguas indígenas en todas sus manifestaciones es indispensable, dijo Teresa Paniagua Jiménez, visitadora general de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Lo anterior a propósito del tercer Encuentro del Libro Intercultural y Lenguas Indígenas, que se realiza en el Museo Nacional de Antropología (MNA), en el marco de la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FLAH).

De acuerdo con declaraciones difundidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Paniagua manifestó que actualmente hay una revitalización de las lenguas indígenas, puesto que ofrecen un referente identitario y un eficaz medio de comunicación, que las distintas lenguas nacionales con sus normas culturales no pueden lograr.

Refirió a Miguel León Portilla, al declarar que "toda lengua es un ordenador de pensamiento que permite captar la realidad de formas propias y distintas. Todas en las que cualesquiera, mujeres y hombres, aprendieron a pensar, amar y rezar, merecen ser respetadas como parte de sus derechos".

Uno de los problemas que se han detectado ante la desaparición de diversas lenguas, dijo, es que las generaciones mayores no enseñan el habla indígenas para evitar la discriminación de las personas que pertenecen a estos grupos. Este conflicto ha predominado históricamente en México.

Ejemplificó esto en el ámbito educativo, al señalar que "los métodos de enseñanza bilingüe se basan en las formas del español, así los niños indígenas aprenden en este idioma. La idea es castellanizarlos, manteniendo sus lenguas maternas como subordinadas".

Las políticas públicas que afrontan estas problemáticas deben construirse desde la perspectiva de la diversidad cultural y lingüística como derecho humano, y sustentadas en los modelos culturales, la organización discursiva y la lengua de las diferentes etnias, incorporando elementos de la cultura nacional, opinó.

Por su parte, Fernando I. Salmerón Castro, coordinador general de Educación Intercultural Bilingüe (CGEIB), mencionó que las acciones y prácticas para fortalecer las lenguas indígenas contribuirán a eliminar la discriminación hacia las mismas, con el fin de construir de manera efectiva una sociedad plenamente pluricultural y plurilingüe.

Además del tercer Encuentro del Libro Intercultural y Lenguas Indígenas, la FLAH ofrece una serie de talleres dirigidos a niños y jóvenes. Se trata de "Decora una reproducción prehispánica de la cultura maya" y "Forjando y diseña".

En el primer taller, este fin de semana, los visitantes decoraron figuras de cerámica que representan gobernantes mayas, mientras que Luis Alberto Romero, encargado del taller de reproducciones autorizadas del INAH, les ofrecía una explicación sobre los objetos en los que trabajaron.

Por otro lado, en "Forja y diseña una reproducción prehispánica", modelaron figuras de caballero águila, Quetzalcóatl y una cabeza de jaguar.

La próxima semana se impartirá el taller "Arma y retoca una figura prehispánica en reducción", a cargo de Romo, quien mencionó que estas sesiones se imparten desde hace dos años y debido al éxito que obtuvieron, se decidió realizaros nuevamente en esta edición.

Informó que el taller tiene un catálogo de 400 piezas de cerámica y platería, de las cuales las reproducciones más buscadas son los braseros de Culhuacán, los perros de las culturas de Occidente, las cabezas de hombre y mujer de Palenque, y las vasijas de Paquimé.

Un taller más que se desarrolló en el marco de la FLAH es el de Conservación Arqueológica, impartido por la restauradora Yolanda Santaella, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, en el que participaron niños de seis a 12 años.

Sobre las actividades que se llevan a cabo en este taller, Santaella comentó que mediante el taller, los niños aprenden lo que es el patrimonio cultural y lo que conllevan las tareas de investigación, conservación y restauración que realiza el INAH.

También se les habla de que las labores de excavación deben hacerse bajo permiso del Instituto y no de manera libre, pues eso significa saqueo y tráfico ilícito de los bienes culturales.