Piden campesinos colombianos indemnización por daños tras fumigación

La Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) de Colombia pidió hoy al gobierno que indemnice a los labriegos que fueron afectados por las fumigaciones aéreas a los cultivos ilícitos en la frontera con Ecuador.

El asesor de la ANUC, Angel Tolosa, declaró a Notimex que si el gobierno colombiano decidió indemnizar con 15 millones de dólares a Ecuador por los daños a campesinos de ese país por las fumigaciones en la línea fronteriza, debe hacer lo mismo con los locales.

"Acabamos de ver cómo el gobierno colombiano reconoce que sí hubo daños en los cultivos y campesinos en Ecuador y lo indemniza, y en cambio acá el propio Estado no tiene en cuenta a los campesinos frente a este reclamo", señaló Tolosa.

Reiteró que la política colombiana para erradicar las 48 mil hectáreas de cultivos ilícitos mediante la aspersión es "un total fracaso porque genera daños ambientales, económicos y sociales".

El pasado 13 de septiembre, la cancillería colombiana explicó el acuerdo amistoso alcanzado con Ecuador para terminar el proceso ante la Corte Internacional de Justicia, referente a la erradicación aérea de cultivos ilícitos en la zona fronteriza.

Los dos gobiernos establecieron "mecanismos claros para verificar, con la participación de una Comisión Científica Binacional, que la aspersión del glifosato por vía aérea no llegue al territorio ecuatoriano".

Además, el acuerdo incluye "la entrega por parte del gobierno de Colombia de una contribución económica para fomentar el desarrollo económico y social de las zonas de la frontera".

Tolosa reiteró que si el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos reconoce los daños en territorio ecuatoriano, debería tener esa misma postura con los campesinos de este país.

Insistió en que la política antidrogas frente a los cultivos ilícitos "es y será un fracaso" si continúan con los programas de erradicación de los cultivos ilícitos mediante la fumigación masiva de las plantaciones.

"Todo desde el Plan Colombia (1999) y sus diferentes fases ha sido un total fracaso porque lo que se erradica en una zona se multiplica en otras regiones, simplemente se desplaza", apuntó.

Para Tolosa, es importante que el gobierno y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hayan acordado tratar en la mesa de diálogo de paz en La Habana el tema de la lucha antidroga y en particular lo relacionado con los cultivos ilegales.

"Ojalá el gobierno y la guerrilla tengan en cuenta las propuestas de las organizaciones campesinas y entiendan que los campesinos cultivan hoja de coca por necesidad, pero ellos en el fondo no quieren hacerlo", acotó el asesor de la ANUC.

A su juicio, el 80 por ciento de los campesinos asentados históricamente en sus territorios, y que cultivan hoja de coca, están decididos a erradicar de "forma manual y gradual, pero el gobierno debe invertir en programas de desarrollo social".

La ANUC propuso que el gobierno colombiano subsidie a los campesinos con nuevos productos en "un tiempo prudencial de ocho meses".

"Los nuevos cultivos no se pueden imponer desde arriba y sin conocer la realidad de los campesinos y cuáles son los productos en los que ellos pueden ser competitivos", puntualizó Tolosa.