Exigen familias monoparentales protecciones legales en Querétaro

Cynthia Casarrubias se quedó sola con un hijo de seis años después de que su marido la dejó sin despedirse y desde entonces se enfrentó a un mundo nuevo, donde se separa y se juzga a las familias monoparentales.

Cerca del 10 por ciento de las familias en México son monoparentales, el 80 por ciento de ellas encabezadas por mujeres, pero carecen de políticas públicas y protección, por lo que demandan, entre otras cosas, una ley de familias.

A partir de la falta de apoyos, Cyinthia Casarrubias fundó la organización de Familias de Madres Soltera, hoy Familias Monoparentales que incluye también a padres solteros y demandan una discriminación positiva que los ayude.

"De repente mi hijo y yo ya no éramos bienvenidos en ningún lado, en la familia era vergonzoso que hubiera una divorciada o una mujer sola, en la religión era de matrimonios y mi hijo dejó de ser invitado a las piñatas", recuerda.

Afirma que de pronto se encontró sola, sin familia y sin amigos, por lo que empezó a reunirse con otras madres solteras en una especie de grupo de apoyo, pero luego llegaron hombres con los mismos problemas y estigmas.

"Nos dimos cuenta que los padres y madres solos debemos renunciar al trabajo, que la crianza y la manutención solos es bien difícil, que buscar programas y apoyos es complicado", explica.

Aunque advierte que las madres solteras son "muy usadas en la política", los programas son escasos o se limitan a apoyar a mujeres que ganan dos mil pesos al mes, pero no atienden a quienes ganan cuatro mil mensuales.

Además, se organizan talleres matutinos para enseñarles artesanías o ventas a los que no pueden asistir porque la mayoría persigue empleos donde tengan seguro social y horarios libres para buscar a sus hijos.

La directora del Instituto Municipal para Erradicar la Discriminación, Lídice Rincón Gallardo, destaca que una ley de familias podría erradicar la discriminación hacia la monoparentalidad. "Por un lado, persiste el modelo tradicional de familia nuclear conyugal, integrada por un matrimonio con hijos o sin hijos.

Por otro lado, existe una creciente diversificación de formulas alternativas de convivencia", reconoce.

Enfatiza que se necesitan muchos más lazos que antes para evitar la discriminación y promover el respeto, ya que el modelo tradicional se debilita y es urgente invertir recursos públicos en las familias.

"Los poderes públicos no se han puesto a la altura de las nuevas demandas para dar respeto a las familias monoparentales. Las políticas públicas se han ido volviendo poco operativas", advierte.

Para Lídice, una opción para cambiar la visión y generar políticas públicas a favor de los nuevos tipos de familia es mantener la presión a través de las organizaciones para crear una ley que erradique las diferencias.

Con esa ley, considera, se daría contenido a los vacíos legales que la ley ofrece en la actualidad y atendería una realidad que hoy vive México. "Hay que dejar de vincular a la monoparentalidad a la exclusión social, el 10 por ciento de las familias de México son monoparentales y el 80 por ciento de estas están encabezadas por mujeres", subraya.

De acuerdo con Cynthia, es momento de ver la fortaleza de las familias monoparentales que en promedio tienen dos hijos, "porque es cierto que estás apurada, que estás enojada, que tienen muchísimo trabajo, pero formamos hijos fuertes".

"Con la organización no damos consejos, pero compartimos testimonios. Es difícil conservar el trabajo, decidir si vas a las juntas en la escuela o a los festivales, cuando al jefe le interesan los resultados", resalta.

Tras 12 años de estar al frente de su familia, Cynthia asegura que vivió la discriminación social, pero lo más fuerte fueron los retos emocionales con un hijo confundido "porque su papá se fue", pero hoy existe más apertura.

"Estás todo el tiempo partida a la mitad, pero hoy tengo un hijo que no se droga, que consiguió una beca en la universidad que eligió, que respeta a las mujeres, que no es macho, que no es misógino, que sabe lo que es vivir con dignidad, en un hogar sin papá", afirma.