Impone Consejo de Seguridad a Siria obligación de ceder armas químicas

Tras años de parálisis en torno al conflicto en Siria, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy por unanimidad una resolución que impone al gobierno de ese país la obligación de entregar su arsenal químico para su eventual destrucción.

"El Consejo de Seguridad de la ONU ha demostrado que la diplomacia puede ser tan poderosa como para desactivar pacíficamente las peores armas de guerra", declaró el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, luego de la votación.

Kerry subrayó que la resolución también fija un precedente histórico, a partir del cual la comunidad internacional no tolerará el uso de armas químicas bajo ninguna circunstancia, por quienquiera que las emplee.

El texto respaldó además explícitamente el acuerdo de Ginebra, que establece la creación de "un gobierno de transición con poderes ejecutivos plenos", y llama a una nueva ronda de negociaciones en esa ciudad, lo que podría suceder a mediados de noviembre.

"Estamos aquí unidos con una voz para decir que las instituciones internacionales importan, que las normas internacionales importan. Decimos con una voz que las atrocidades llevadas a cabo con las armas más abominables del mundo no serán toleradas", afirmó Kerry.

La resolución fue votada apenas dos horas después de que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) aprobara un texto que definió que la destrucción de este tipo de armamento en Siria debía comenzar a mediados de noviembre y que terminará a mediados de 2014.

El documento aprobado hoy por el Consejo de Seguridad marca a Siria la obligación legal de cumplir con el plan diseñado por la OPAQ, aunque no cuenta con mecanismos para sancionar al país en caso de que no siga los lineamientos.

En caso de que Siria incumpliera con la disposición de la OPAQ, el Consejo de Seguridad deberá reunirse de nuevo para aprobar una resolución que contuviera una mención a posibles sanciones económicas e incluso a una intervención militar.

La resolución, asimismo, pugna por llevar a juicio a los responsables de ejecutar los ataques químicos en Siria, aunque tampoco refirió la situación de este país a la Corte Penal Internacional, encargada de investigar crímenes de guerra y lesa humanidad.

El acuerdo fue considerado histórico luego de que el Consejo de Seguridad fuera incapaz durante los dos años y medio que lleva el conflicto en Siria de imponer cualquier clase de obligación a ese país.

El canciller ruso Sergei Lavrov destacó la importancia de que los expertos que viajarán a Siria para verificar la destrucción del arsenal químico sean protegidos tanto por el gobierno como por la oposición, y llamó a los aliados externos de los rebeldes a promover este fin.

Subrayó además que la resolución respalda la organización de nuevas negociaciones de paz, conocidas como Ginebra II, y confirmo que las mismas podrían llevarse a cabo a mediados de noviembre siguiente.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó por su parte que, aunque la resolución marca "un día histórico", es preciso recordar que la violencia en Siria continúa.

"La luz roja para una clase de armas no significa que debe haber una luz verde para otras, esta no es una licencia para matar con armas convencionales", dijo Ban.