Espiaron empleados de agencia de seguridad a sus parejas sentimentales

Empleados de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) intervinieron de manera intencional e ilegal las llamadas telefónicas de sus parejas sentimentales en la década pasada, reveló la Oficina del Inspector General de esa dependencia.

En una carta del inspector general de la NSA, George Ellard, para responder la petición del congresista republicano Chuck Grassly, se detallan al menos 12 casos del mal uso de las facultades de la agencia, en la modalidad ahora conocida como "espionaje sentimental".

"Aprecio la transparencia que el inspector general ha ofrecido al pueblo estadunidense. No deberíamos tolerar ni una instancia de mal uso de este programa", señaló Grassley en una declaración por escrito.

Los casos referidos incluyen escuchas telefónicas y lectura de correos electrónicos.

Uno de los casos se refiere a un sujeto que en 2004 consultó por "curiosidad" el Sistema de Señales de Inteligencia (SIGNIT) -usado para espiar objetivos extranjeros por razones de seguridad nacional- para el número telefónico de su casa y el de su novia, una ciudadana extranjera.

Subrayó que el SIGNIT evitó que el sujeto obtuviera información de la línea telefónica en su casa, porque la consulta "fue hecha a una persona en Estados Unidos", sin embargo, sí pudo espiar el teléfono de su novia en el exterior.

Otro de los casos reportados incluye a un miembro de las Fuerzas Armadas que consultó en el sistema seis direcciones electrónicas pertenecientes a una exnovia.

"El sujeto testificó que quería practicar en el sistema y decidió usar esas direcciones de correo electrónico de su exnovia. También testificó que no recibió información como resultado de sus consultas y no había leído ningún e-mail de ninguna estadunidense", se indicó en el reporte de Ellard.

Los tres casos de militares involucrados en el espionaje de parejas sentimentales fueron sancionados con reducciones de rango, de salario, imposición de tareas adicionales o la suspensión de acceso a la base de datos e información clasificada, entre otros.

Al menos seis de los incidentes fueron referidos al Departamento de Justicia para un posible encausamiento, sin embargo, en la mayoría de los casos los sujetos renunciaron antes de que les fueran aplicadas acciones disciplinarias.