Piden a gobernador de Texas investigar ejecución "injusta" de reo

Un grupo nacional especializado en la defensa de presos convictos por error pidió hoy al gobernador texano Rick Perry investigar si Cameron Todd Willingham fue ejecutado injustamente en 2004 y si debe ser perdonado en forma póstuma.

La declaración de culpabilidad de Willingham y su posterior ejecución por haber incendiado su casa y matar a sus tres pequeñas hijas que se encontraban adentro, ha sido objeto de intensa controversia durante años en Texas.

Las evidencias usadas en el juicio en el que fue declarado culpable fueron desacreditadas por especialistas en incendios, que concluyeron que la pesquisa que recabó las pruebas para sentenciarlo a muerte no eran válidos, ya que se basaba en viejas técnicas de incendios propiciados.

Abogados del Proyecto Inocencia -que defiende a reos en pena capital- interpusieron este viernes una petición presentando lo que calificaron como "nueva evidencia descubierta", que apunta a un posible falso testimonio en el juicio y a una posible ilegalidad de parte de la fiscalía.

"Hay solamente dos errores que uno puede cometer en el camino hacia la verdad: no ir todo el camino y no comenzarlo", dijo el codirector del Proyecto Inocencia, Barry Scheck.

"La razón de la investigación es tan importante en este caso, no es para echar la culpa al gobernador Perry o cualquier individuo. Todo el mundo tiene la responsabilidad, si no por cometer errores, por no detectarlos", dijo.

Perry ha dejado anteriormente en claro que está convencido de que Willingham era culpable.

Representantes del Proyecto Inocencia, que ha trabajado durante años para limpiar el nombre de Willingham, dijeron que ahora han descubierto pruebas que indican que el fiscal que lo acusó y promovió que un informante emitiera un falso testimonio.

El informante, Johnny Webb, testificó ante un jurado en la comunidad de Corsicana durante el juicio, que Willingham había confesado el haber iniciado el incendio de su casa que mató a sus hijas en 1991.

Webb se retractó después de su testimonio, pero el jurado no conoció de ello.

La familia de Willingham pidió el año pasado a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas que se le conceda el perdón a Todd, al sostener que los métodos usados para determinar las causas del incendio registrado en la comunidad de Corsicana han sido refutados por las evidencias científicas.

La Junta de Indultos y Libertad Condicional puede aprobar, rechazar o ignorar la solicitud de la familia de Willingham. La comisión no se ha pronunciado al respecto.

El caso de Willingham es seguido con atención en todo el país, luego de que varios especialistas en incendios concluyeron que la investigación que recabó las evidencias que sirvieron para sentenciarlo a muerte no servía.

Una amplia investigación periodística sobre el caso publicado en el 2009 por la revista The New Yorker concluye que las autoridades no tenían evidencias suficientes para condenar a Willingham.

El reo fue ejecutado mediante inyección letal el 17 de febrero de 2004 tras haber sido sentenciado a muerte por incendiar su casa en la comunidad de Corsicana, Texas, y matar a su hijas, una de dos años y unas gemelas de un año en diciembre de 1991.

Willingham, un exmecánico, insistió hasta su muerte que era inocente.