Anuncian nuevo hallazgo arqueológico de civilización maya

Autoridades del Ministerio de Cultura de Guatemala y científicos exploradores anunciaron hoy el descubrimiento en territorio guatemalteco de una especie de "centro industrial" de la época preclásica de la civilización maya.

El lugar fue descubierto en Salinas de los Nueve Cerros, una de las ciudades más antiguas del mundo maya, en la Franja Transversal del Norte, departamento de Alta Verapaz, a unos 220 kilómetros de la capital.

La viceministra de Patrimonio Cultural y Natural, Rosa María Chan, reconoció en conferencia de prensa conjunta que el Estado de Guatemala carece de presupuesto para proteger el sitio del hallazgo, una amplia zona bajo riesgo de depredadores y traficantes.

Al respecto, precisó que de los más de cuatro mil sitios arqueológicos que registra Guatemala, solo 64 cuentan con protección, lo cual convierte a estos centros del país, sede de la Civilización Maya, en atractivos para los saqueadores del patrimonio arqueológico.

El científico a cargo del proyecto, el arqueólogo estadounidense Brent Woodfill, dijo que en el sitio se estima que se producían alrededor de 25 mil toneladas de sal anuales.

Detalló que las investigaciones iniciaron en 2009, con base en datos del geógrafo alemán Karl Sapper, quien visitó el lugar a fines del siglo XIX y encontró algunas esculturas que se exhiben en el Museo de Berlín.

Indicó que las evidencias encontradas por un equipo de 20 arqueólogos estadounidenses y guatemaltecos apuntan a reforzar la teoría de que los mayas de esa época tuvieron la capacidad de producir hasta 25 mil toneladas de sal cada año.

La producción, que se generaba por el procedimiento artesanal de hervir agua de un río salado que fluye desde un domo, era trasladada para su venta a las tierras bajas de los departamentos de Petén y Alta Verapaz (norte), así como Chiapas (México), por medio de los ríos Chixoy y Usumacinta.

El sitio Salinas de los Nueve Cerros data del periodo preclásico mediano temprano -de mil a 800 años antes de Cristo- y durante el clásico -de 600 a 900 años después de Cristo-, y expandió su economía basada en la sal, agricultura y exportación de navajas de obsidiana.

Woodfill, experto de la Universidad de Luisiana, dijo que el hallazgo más impresionante es una plataforma artificial de 200 metros de ancho por 100 de largo y 13 de profundidad, donde se producía la sal.

Además, añadió, en el lugar hay dos canchas de juego de pelota maya, tres pirámides de ocho metros de altura, montículos de tierra y algunos palacios pequeños, pero la mayoría son de piedras.

Destacó que cuando colapsaron los centros contemporáneos como Tikal, Ceibal, Dos Pilas y Cancuen, Salinas de los Nueve Cerros aprovechó el florecimiento posclásico para exportar su producto a las ciudades nuevas del sur.

Estimó que "la ciudad sobrevivió hasta alrededor del año 1200 después de Cristo y aún después de su colapso fue un recurso importante para varios grupos de mayas, hasta que los españoles conquistaron la región y se apoderaron de la fuente de sal a finales del siglo XVII".

El arqueólogo añadió que desde entonces la sal que se produjo en el sitio se presentó en las mesas de Cobán (Alta Verapaz) y Sayaxché (Petén), lo mismo que Kaminal Juyú, en la capital, pero también en las tierras bajas de México.