Arrestó Sudan a 600 personas en protestas antigubernamentales

El ministro del Interior de Sudán, Ibrahim Mahmoud, informó hoy que más de 600 personas fueron arrestadas por actos de vandalismo durante las protestas antigubernamentales de esta semana en Jartum, capital sudanesa, y en otras ciudades del país.

Mahmoud anunció también que todas ellas serán juzgadas la próxima semana y que una centena de personas más ya están siendo investigadas y en breve aparecerán ante la corte, reportó la agencia local de noticias Sudan Tribune.

Afirmó que no se descarta la posible participación de grupos rebeldes en los "actos de sabotaje" en la capital, donde fueron incendiados algunos establecimientos públicos -la mayoría gasolineras- y vehículos privados durante las manifestaciones.

Las masivas protestas comenzaron a principios de esta semana en contra de las medidas de austeridad anunciadas por el gobierno del presidente Omar al-Bashir, que incluyen recortes a los subsidios de mercancías básicas.

Las movilizaciones derivaron en violentos choques entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que según activistas dejaron más de 100 muertos desde el pasado lunes, aunque la policía sudanesa sólo ha admitido el deceso de 29 personas.

En las demostraciones, los manifestantes gritaron consignas contra el gobierno de al-Bashir y demandaron la caída de su régimen -de 28 años- pidiendo "libertad, libertad".

Según testimonios reproducidos por la prensa local, los agentes de la policía "fueron tras las manifestaciones, diciendo que querían protegerlas de aquellos grupos que quemaban tiendas y estaciones de combustible".

Sin embargo, otros reportes señalan que la policía disparó contra los manifestantes que caminaban de manera pacífica.

La situación en Sudán ha suscitado preocupaciones en la comunidad internacional por el posible uso de la fuerza excesivo contra manifestantes y la censura que han denunciado periodistas independientes.

En Ginebra, el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Cécile Pouilly, expresó su preocupación por los acontecimientos en la nación africana y por el alto número de víctimas mortales durante las manifestaciones.

Pidió a las autoridades sudanesas "mostrar la máxima moderación" y abstenerse de recurrir a la violencia, enfatizando que en derecho internacional, el uso intencional de armas letales sólo se justifica cuando sea estrictamente inevitable y para proteger la vida".