Llama Papa a catequistas a dejar de ser "estatuas de museo"

El Papa Francisco pidió hoy a los catequistas no ser cobardes ni rígidos y a evitar caer en una actitud de comodidad que los convierta en "estatuas de museo".

El pontífice se reunió este viernes con más de mil 600 católicos provenientes de diversas partes del mundo, entre catequistas, agentes pastorales, profesores y expertos de diferentes realidades, que asisten estos días en el congreso "El catequista, testigo de la fe".

En su discurso, pronunciado en italiano, el obispo de Roma instó a cambiar para adecuarse a las circunstancias en las que se debe anunciar el mensaje cristiano en la actualidad.

Sostuvo que a veces en la comunidad católica, "es como estar en una habitación cerrada, y luego nos enfermamos, claro, si vamos a la calle podemos tener accidentes, pero yo digo que prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma".

"Si un catequista se deja poseer por el miedo, es un cobarde; si un catequista se queda tranquilo, acaba como estatua de museo; si un catequista es rígido, se vuelve estéril", advirtió el papa Jorge Mario Bergoglio.

Agradeció a los catequistas su trabajo que a veces puede resultar difícil, en el cual se trabaja mucho, se ofrece compromiso y muchas veces no se ven los resultados esperados.

Además estableció que la Iglesia no crece por proselitismo, sino por los testimonios.

Llamó a no temer e ir a las periferias, porque para permanecer con Dios hay que saber salir, no tener miedo de salir.

"Dios es siempre fiel, es creativo, no es cerrado, y por eso nunca es rígido, nos acoge, viene a nuestro encuentro, nos comprende", apuntó.