Diputados aprueban fortalecimiento a Consejo de Fomento al Libro

La Cámara de Diputados avaló con 372 votos a favor que el Fondo de Cultura Económica (FCE), el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) y la Conaliteg colaboren de manera permanente en el Consejo Nacional de Fomento para el Libro y la Lectura.

El dictamen adiciona las fracciones XI, XII y XIII al Artículo 14 de la normativa, y su objetivo es generar condiciones para el desarrollo de sociedades lectoras, el impulso de la producción y circulación del libro, la promoción de la lectura, escritura, el estímulo y la protección de la creación intelectual.

El documento refiere que el FCE es la editorial más importante de México en su género, mientras que el Indautor es la autoridad administrativa en materia de derechos de autor y derechos conexos con carácter de órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

La Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) a su vez tiene como objetivo garantizar condiciones educativas equitativas, a partir de la unificación de contenidos temáticos auspiciada por el Estado.

Para fundamentar el dictamen que elaboró la Comisión de Educación y Servicios Educativos, la diputada Judit Magdalena Guerrero López enfatizó que en el país existe un rezago significativo en el fomento de la lectura y el libro.

La importancia de fortalecer la presencia del libro y de la lectura en la sociedad radica en que ambas conllevan esencialmente el desarrollo de la ciudadanía y de sus capacidades comunicativas, enfatizó la legisladora del Partido VErde ECologista de México (PVEM).

La democracia, agregó, requiere que los individuos que la conforman sean capaces de reflexionar, articular, comprender, interpretar y comunicar sus ideas.

Por Nueva Alianza, la diputada María Guadalupe Talamante Lemas destacó que una educación de calidad contribuye a detonar el desarrollo económico de un país, así como la formación de una ciudadanía democrática.

Dichos objetivos son posibles mediante la articulación de las políticas educativa y cultural, con una visión integral y formativa en la que se introducen hábitos formativos como lo es el de la lectura.

Por lo tanto, abundó, el fomento a dicha actividad es una asignatura pendiente en el país, pues es preciso reconocer que no somos un país de lectores.

Según los datos en la Encuesta Nacional de Lectura 2012, realizada entre el 25 y 28 de agosto de dicho año, hubo una disminución de 10 por ciento en el hábito de la lectura entre los mexicanos en comparación con 2006, por lo que fomentarla es un verdadero reto para el Estado mexicano, el cual no pueden eludir los legisladores, aseveró.

Hizo notar que hace siete años, 56 por ciento de los mexicanos leían libros, mientras que la cifra actual es de 46.2 por ciento. "En promedio las y los mexicanos leemos casi tres libros por año, una cifra muy baja al compararse con los 11 libros anuales que se leen en promedio en Europa".

En cuanto a cantidad de libros por hogar, dijo, 21.5 por ciento de los habitantes mencionó tener entre 11 y 20 y tan sólo 2.7 por ciento tiene más de 100 textos que no son escolares.

"Sólo dos terceras partes de la población, que leen por placer, lo hacen al menos 30 minutos diarios; el resto, la falta de tiempo, las actividades recreativas, o bien la ausencia del gusto por la lectura fueron las principales razones expresadas por las y los mexicanos para no leer", alertó Talamante Lemas.

Las conclusiones no son alentadoras, ya que en México se lee menos; la lectura prevalece como un asunto estrictamente educativo y el acceso a la cultura escrita está seriamente restringido para la mayoría de la población, puntualizó.