Llama Pérez Molina a superar "prácticas fallidas" en lucha antidrogas

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, exhortó hoy a Naciones Unidas (ONU) a buscar opciones más efectivas para enfrentar el problema de las drogas, ante la fallida política prohibicionista del último medio siglo.

Al participar en la 68 Asamblea General de la ONU, sostuvo que el máximo organismo mundial debe asumir una nueva política global que asuma el tema de las drogas como un problema de salud pública.

Consideró necesario que la ONU aplique otras opciones para atender la lucha contra las drogas, diferentes a las políticas prohibicionistas vigentes y que han resultado "prácticas fallidas en los últimos años".

Los años transcurridos desde la Convención Única de 1961 de la ONU sobre Estupefacientes, además de los protocolos adicionales de 1971 y 1988, son tiempo "suficiente" para admitir que "no obtenemos los resultados que esperamos".

Instó a los " estados miembros de las Naciones Unidas a que revisemos la normativa internacional que gobierna actualmente nuestra política global con respecto a las drogas, basados en un enfoque de salud pública, prevención de daños y respeto a los Derechos Humanos".

"Ofrezcamos tratamiento, prevención, protección social, oportunidades económicas y desarrollo para las comunidades involucradas en los mercados de drogas. El objetivo es el bienestar de la sociedad", enfatizó.

El mandatario aclaró que Guatemala no actuará de forma unilateral ni faltará a sus compromisos internacionales en materia de la lucha contra el narcotráfico, pero es tiempo de que la comunidad internacional avance "hacia un nuevo consenso", reiteró.

Insistió en que se impone un compromiso internacional para "hacer avanzar una evaluación de la política global de drogas", con el propósito de que se llegue a una política "más efectiva" basada en una normativa internacional actualizada, "acorde con las realidades y desafíos".

Según la iniciativa guatemalteca, la producción y el consumo de drogas continúan en aumento pese al prohibicionismo y a la lucha armada contra el narcotráfico que se sigue desde hace más de 50 años.

El presidente Pérez Molina, quien asumió en enero de 2012 para un mandato de cuatro años, insistió en la propuesta de buscar nuevas rutas en la lucha contra las drogas en su segunda intervención consecutiva en los debates anuales de la Asamblea General de la ONU.

El problema de las drogas "es cada vez más grande y más complejo" y adquiere un alcance "transnacional". Ante un conflicto de tal magnitud, la comunidad internacional debe buscar caminos más efectivos para reducir el flagelo, insistió.

Exhortó a la Asamblea General de la ONU a que juntos "busquemos caminos que nos permitan darle un mejor horizonte a nuestras sociedades, mejorando sus oportunidades de vida, al mismo tiempo que logramos reducir la violencia y la pobreza".