Reportan 27 entidades tasa de informalidad superior al 50%

La consultora en temas económicos y financieros Aregional informó que en el primer trimestre del año 27 entidades del país presentaron una tasa de informalidad mayor al 50 por ciento, por lo que es necesario dar prioridad a la calidad del empleo a través de programas de desarrollo social y económico.

La subdirectora general técnica de la firma, Flavia J. Rodríguez Torres, explicó en conferencia de prensa que a nivel estatal sólo Chihuahua, Baja California, Coahuila, Nuevo León y Sonora, presentaron una tasa de informalidad inferior al 50 por ciento en ese periodo.

Por el contrario, Guerrero, Oaxaca, Hidalgo, Tlaxcala, Michoacán, Puebla, Guanajuato y Chiapas reportan más de 70 por ciento de los trabajadores ocupados en empleos informales.

En la presentación del estudio "Mapa del empleo informal, impacto en las entidades federativas", dio a conocer que las entidades con los retrocesos más importantes en la materia del primer trimestre de 2012 a igual periodo de 2013 fueron Michoacán (con 1.8 por ciento de incremento), Durango (1.2) y Guerrero (1.2 por ciento).

Por otro lado, los avances más importantes se registraron en Nuevo León, Sonora y Chihuahua, donde la informalidad disminuyó 3.2, 4.8 y 5.1 puntos porcentuales, en ese orden.

Chihuahua no sólo mantuvo su posición de informalidad más baja con 39.8 por ciento de su Población Económicamente Activa (PEA), sino que además fue la entidad en donde más se redujo este fenómeno, luego de colocarse en igual periodo de 2012 en 44.9 por ciento, con lo que constituyó la única en donde la informalidad concentró a menos de 40 por ciento de la PEA.

De manera geográfica, a excepción de Aguascalientes, Querétaro, Quintana Roo y el Distrito Federal, los niveles más bajos de informalidad se concentraron de esta manera en la región norte del país y los más altos en el sur y centro.

El estudio expone que la informalidad laboral ha sido una opción ante el impacto de la crisis económica y las recesiones, así como la falta de opciones que doten al trabajador de condiciones efectivas como un contrato, seguridad social y un salario mínimo por lo menos.

En este sentido, consideró que en el caso de las microunidades económicas que realizan actividades de subsistencia y que carecen de capital físico, financiero y humano para asumir los costos de la formalidad, la informalidad se convierte en la única opción para obtener un ingreso que permita adquirir satisfactores para sí mismos y su hogar.

Por tanto, dijo que la informalidad debe considerarse como un problema de precarización y déficit de "trabajo decente", ya que este fenómeno es causa y consecuencia de la desigualdad y la pobreza, la baja productividad y la falta de oportunidades en la economía formal.

Por lo tanto, advirtió la necesidad de dar prioridad a la calidad del empleo en el diseño de programas y acciones de desarrollo social y económico.

En su opinión, se debe orientar la estrategia a aumentar la productividad, para lo cual se necesita incrementar el capital de trabajo de las unidades económicas, y que éstas tengan acceso al crédito y a una capacitación adecuada según las necesidades locales.

Igualmente, el acceso efectivo a servicios de salud para toda la población es un elemento clave para combatir la precarización del trabajo y los riesgos par el trabajador y su patrimonio, donde los servicios provistos deben ser suficientes y de calidad.

Al respecto, hizo mención de la necesidad de la reforma hacendaria para incrementar el empleo formal, pues en su opinión una opción eficiente para que el Estado dote de seguridad social, sin que tenga que ser cubierta por el empresariado, es aplicar el IVA en alimentos y medicinas, cuya recaudación sería suficiente para ofrecer seguridad social a los trabajadores.

Mencionó que dentro del Programa Económico propuesto por el Ejecutivo para el ejercicio fiscal 2014, se incluyen una serie de reformas a la seguridad social.