Sugieren a productores asociarse para hacer más rentable el campo

El director del despacho Agronegocios Nueva Galicia, Francisco Mayorga Campos, afirmó la necesidad de considerar la figura asociativa, como una fórmula para hacer más rentable al campo.

Durante el Foro "Figuras Asociativas y su impacto en la producción Primaria", el experto indicó que a pesar de que el sector primario nacional es megadiverso, la figura asociativa es una estrategia de crecimiento.

Se pronunció por la organización de los productores, mediante el esquema de cooperativas, asociaciones o agrupaciones de manera legal, lo que les permitiría que sus productos fueran más rentables, obtener financiamiento y apoyos fiscales.

Sin embargo, dijo que México es de los países que menos cooperativas tiene en el campo, a diferencia de Francia, Australia o Brasil, donde existen verdaderas instituciones de productores, con el esquema de apoyo de cooperación, trabajo en equipo y asociacionismo.

El especialista en agronegocios indicó que el país tiene una posición respetable para llegar a los 42 mercados con los que tiene tratados comerciales; sin embargo, es necesario producir más, con calidad e innovación.

Por eso insistió en que el asociacionismo es indispensable tanto para comprar mejores consumos, vender productos y contar con asesoría en evaluación de proyectos de las regiones propias del estado. "Esa es la manera de progresar en el tema primario", apuntó.

Por su parte, el ex subsecretario de Agricultura de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Mariano Ruiz Funes, consideró que se tiene que redefinir el marco normativo para el éxito de las figuras asociativas en México.

Al dictar la conferencia "Perspectivas Económicas y tendencias globales para la agricultura", dijo que es importante repensar en nuevas figuras de asociación, porque la nación ha cambiado mucho en los últimos años, sobre todo por los tratados comerciales que tiene.

Consideró que para que sea exitosa una figura asociativa, tiene que garantizar la posibilidad de elevar la productividad y el ingreso neto de los productores, debido a que si no existe un incentivo entre ellos, no es posible pensar en una asociación o cooperativa agrícola.