Amplían en Cuba trabajo "por cuenta propia" sin artículos importados

El gobierno cubano anunció hoy medidas adicionales para el trabajo "por cuenta propia" (privado) que autoriza nuevas actividades, pero prohiben la venta de mercancías adquiridas en la red comercial del Estado o importados.

La ampliación del sector "no estatal" de la economía, aprobado por el presidente Raúl Castro en 2010, desplegó en La Habana y otras ciudades pequeños negocios particulares, desaparecidos desde la década de 1960 durante la llamada "Ofensiva Revolucionaria".

Los ciudadanos dedicados a estos menesteres y otros, hasta un listado de más de 180 oficios, encontraron así una forma de subsistir en medio de la profunda crisis económica que agobia desde hace décadas a la isla caribeña.

De acuerdo con nuevas regulaciones aparecidas este jueves en el sitio web de la Gaceta Oficial, se incorporan 10 nuevas actividades y comienzan a otorgarse autorizaciones de otras ocho que estaban suspendidas, pues no se contaba con un mercado lícito para adquirir las materias primas, equipos y otros insumos.

El diario Granma señaló que para garantizar los aseguramientos de estas últimas se destinó un monto en el Plan de la Economía, y se han ido creando condiciones para su venta en la red de tiendas, así como en puntos específicos según el producto a ofertar.

José Barreiro, asesor de la ministra de Trabajo y Seguridad Social, afirmó que se velará por la procedencia lícita de la materia prima utilizada en cada una de las actividades.

Barreiro aclaró que quien realice labores como "carretillero o vendedor de productos agrícolas en forma ambulatoria", no le estará permitido comercializar bienes importados.

Tampoco el "modista o sastre" y el "productor o vendedor de artículos varios de usos en el hogar" podrán vender mercancías adquiridas en la red comercial ni importados.

Comentó que desde 2010 un decreto ley prohíbe la venta de productos industriales que se adquieran en la red estatal y el Código Penal sanciona a quien obtenga mercancías u otros objetos con el propósito de revenderlos para obtener lucro o ganancia.

Analistas recordaron que muchas de esas prendas son traídas por cubanos residentes en el exterior, que las adquieren a los precios razonables que existen en esos países, y que además no están disponibles en la red de tiendas estatales.

En pequeños negocios que hasta hace poco funcionaban en portales, y ahora deben hacerlo en el interior de las casas por prohibición del ministerio el Trabajo, se venden jabones, pastas dentales, ropa, zapatos, bisutería, celulares y memorias "flash".

Las actividades más representativas del "cuantapropismo" se concentran en los trabajadores contratados, seguida de la elaboración y venta de alimentos, la transportación de cargas y de pasajeros y el arrendamiento de viviendas.

Granma señaló que cuando en octubre de 2010 comenzaron a otorgarse nuevas licencias que flexibilizaban esta forma de gestión, había en el país poco más de 157 mil 300 cuentapropistas y ahora existen 436 mil 342 cubanos ejerciendo el trabajo privado.

Mientras se espera el resultado económico de las cooperativas no agropecuarias aprobadas por el Parlamento, expertos sostienen que las actividades por cuenta propia existentes hasta ahora no generan verdadera riqueza sino la circulación del dinero existente.

La ampliación del trabajo "por cuenta propia" es una de las principales reformas impulsadas por el presidente Raúl Castro para "actualizar" el ineficiente socialismo cubano y superar la crisis económica de la isla.

Pero de momento la legislación mantiene excluidos de realizar trabajo particular a los profesionales, que tienen como opción desempeñar ocupaciones privadas no calificadas, o cobrar "por la izquierda" (por debajo de la mesa) sus servicios.