Mueren dos policías en ataque contra cuartel en Kenia

Al menos dos agentes de la policía regional keniana murieron y otros tres resultaron heridos, luego que un grupo de hombres armados atacó una estación de la policía en la ciudad de Mandera, en la frontera con Somalia.

El comandante de la Policía Regional, Charlton Mureithi confirmó el ataque que tuvo lugar este jueves cuando la mayoría de los oficiales estaban dormidos, además de más de 10 vehículos dañados casi en su totalidad, después de haber sido quemados.

Los atacantes lanzaron una granada propulsada por cohete contra la oficina de la policía local, ubicada en el norte de la ciudad de Mandera.

"Ellos han causado mucha destrucción y muerte antes de escapar, pero esperamos que serán capturados", sostuvo Mureithi, de acuerdo con un reporte del servicio de noticias Standard Digital News.

Según versiones de testigos, los atacantes se tomaron su tiempo en la estación después de disparar a corta distancia contra los oficiales.

Después, rociaron de gasolina a los más de una decena de vehículos estacionados en la estación y les prendieron fuego, señaló Mureithi.

El ataque se produjo horas después de que un civil murió y cuatro resultaron heridos en la ciudad de Wajir la noche del miércoles, cuando desconocidos lanzaron dos granadas contra una multitud.

Los dos ataques se produjeron luego que la milicia islamista Al-Shabab, fuerte aliado de Al-Qaeda, irrumpió en un centro comercial en Nairobi el sábado pasado y sus milicianos permanecieron atrincherados por cuatro días hasta que fueron controlados por el ejército keniano.

La investigación está todavía en curso para establecer la identidad de los terroristas islamistas responsables del ataque contra el centro comercial Westgate que dejó un saldo de 72 muertos, entre civiles, tropas y policias.

En un mensaje el líder de la milicia islamista somalí Al Shabab, Ahmed Godane, también conocido como Mukhtar Abu al-Zubayr, amenazó a Kenia con más ataques si el gobierno no retira sus tropas de Somalia, luego de atribuirse la autoría del atentado al centro comercial.