Exhibirá Museo del Templo Mayor piezas halladas en Teotihuacan

Piezas descubiertas en las ofrendas conmemorativas de las pirámides del Sol y la Luna, así como en el Templo de la Serpiente Emplumada, protagonizan la exposición "Teotihuacan. Tres pirámides en el paisaje ritual", que abrirá el próximo 27 de septiembre en el Museo del Templo Mayor.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el público podrá visitar, hasta febrero de 2014, la muestra conformada por cerca de 90 objetos prehispánicos, entre ellos, una máscara de serpentina de más de mil 900 años de antigüedad y seis cuchillos en forma de serpiente.

Las piezas, que están hechas en alabastro, piedra verde, concha, ónix, travertino y andesita gris, además de otros materiales importados, fueron localizadas en 1905, cuando Leopoldo Batres (1852-1926) comenzó la exploración de la pirámide del Sol.

Otras más fueron descubiertas durante las excavaciones del Proyecto Tlalocan, mediante las que se han encontrado vasijas Tláloc miniatura, sartales de cuentas y puntas de pedernal y de obsidiana, explicó el arqueólogo Alejandro Sarabia, quien es co-curador de la exposición.

A través de esta exposición, que se complementa con videos y gráficos, el público conocerá la evolución urbana de Teotihuacan y la función de cada uno de las tres edificaciones de la antigua ciudad.

"Para ese entonces eran pocas las construcciones monumentales en el mundo. Teotihuacan fue un caso excepcional, aquí se encuentran algunas de las obras más grandes hechas por el hombre en la América antigua, con aspectos ideológicos que materializaron su cosmovisión", refirió Sarabia.

Detalló que la planificación de la ciudad se basó en un trazo perpendicular, orientado a la puesta del Sol, correspondiente al 12 de agosto y al 30 abril, fechas entre las que transcurren 260 días, periodo equivalente al ciclo ritual mesoamericano.

Asimismo, el tamaño de las pirámides principales y la distancia entre ellas reflejan los ciclos del Sol, de la Luna y de Venus.

Las excavaciones en el sitio arqueológico han revelado que más de dos centenares de personas fueron enterradas y sacrificadas con motivo de la erección del Templo de la Serpiente Emplumada, aunque también existe la probabilidad de que exista una tumba real que justifique los rituales.

En cuanto a la Pirámide de la Luna, dijo que el edificio que fue modificado al menos siete veces, y que de éste se exhiben materiales de las ofrendas dos, cinco y seis, recuperados en la década de los 90.

Mientras que la Pirámide del Sol debió estar dedicada al dios tutelar de la ciudad, una deidad de la lluvia. En 2010, los arqueólogos descubrieron dos depósitos en el centro de la edificación, a nivel del tepetate, y a diferencia de las ofrendas conmemorativas de otras construcciones, en ellas no se encontraron osamentas humanas.

El más rico de éstos, contenía puntas de proyectil, navajillas y bifaciales en obsidiana, una decena de vasijas tipo Tláloc, dos figuras antropomorfas y una máscara tallada en una sola pieza de piedra verde, cuyos ojos fueron elaborados con concha y pirita.

Dicha pieza, la única máscara de piedra descubierta hasta la fecha en contexto ritual en la antigua ciudad, se exhibe en la muestra.

Paralelo a la exhibición se ofrecerán las conferencias: "La unidad urbana de la pirámide del Sol"; "La pirámide de la Serpiente Emplumada, sus descubrimientos y su significado"; "Propuestas y resultados del Proyecto Tlalocan", y "La Pirámide de la Luna en el paisaje ritual cosmológico".