Da cabida La Quiñonera a cuestionamientos de jóvenes creadores

Tras asegurar que el Laboratorio La Quiñonera "se ha convertido en un semillero de grandes artistas de todas las disciplinas", el maestro Néstor Quiñones, director general del recinto, inauguró la exposición "El extraño familiar" que reúne la obra de 10 jóvenes creadores.

Emocionado, el artífice de virtuosos comentó que se trata de "dos instalaciones, piezas sonoras, dos obras multimedia y más, que dan al espectador un panorama del quehacer artístico contemporáneo y sus lenguajes están relacionados con procesos electrónicos".

Destacó que la exposición, que esta tarde abrió sus puertas al público, es sumamente atrayente "pues los cuestionamientos son muy actuales", y subrayó que el título "El extraño familiar" le viene porque cada obra está desarrollada a partir de la personalidad y experiencia de cada artista.

"Cada uno de ellos, a partir de sus preferencias y obsesiones personales, pudo desarrollar su pieza. Consecuentemente, la muestra tiene una gran diversidad al manejar diferentes ámbitos de reflexión, de lo más íntimo y subconsciente, a lo político y social", comentó el entrevistado al evocar cada obra.

Son 10 piezas, una por cada artista. Algunas son bastante grandes, lo que da pie a que el espectador interactúe en el espacio con ellas. Cada una de ellas tiene su propio ambiente y en términos espaciales, son todas grandes, lo que permite al público una gozosa experiencia sensorial, destacó Quiñones.

La exposición estará abierta hasta el próximo 29 de octubre en ese recinto que se localiza en Coyoacán, con entrada libre. "Y todos deben conocer la muestra porque conocer la obra de los artistas jóvenes que trabajan el arte contemporáneo, vale la pena", aseguró.

Más adelante, Néstor Quiñones subrayó que en el laboratorio, desde hace varios años, se realiza un trabajo abierto a todos los cuestionamientos que los jóvenes se hacen hoy en día. "Nos interesa provocar y motivar, activar e impulsar el desarrollo del arte en los jóvenes de este país".

Quiñones hace recordar al poeta llamado Pigmalión, en la antigua Grecia, quien se dedicaba a construir estatuas tan perfectas que sólo les faltaba hablar. Como un moderno Pigmalión, él moldea la arcilla que son los jóvenes para hacer de ellos grandes artistas.

Al mirar hacia atrás, el entrevistado comentó que La Quiñonera, desde sus inicios, se constituyó como un espacio de gestación para diferentes creadores, característica que ha estructurado gran parte de su espíritu, el cual pretende seguir haciéndolo con todo esfuerzo, dedicación, pasión y amor por el arte.

La Quiñonera, dijo, es un espacio único para la creación de nuevos proyectos. A partir de dinámicas de apoyo que fomenten la formación de jóvenes artistas, como talleres, conferencias, charlas, exposiciones y publicaciones, "se crean nexos que aportan, a distintos niveles, un rico intercambio de experiencias".

Los artistas que participaron en el Laboratorio La Quiñonera 2013 y que hoy se presentan en la muestra son: Alejandra España, Alejandro Gómez-Arias, César González-Aguirre, Daniel Godínez, Emilio Zamudio, Georgina Santos, Leticia Cordero, Marcia Santos, Mirna Roldán Gutiérrez y Víctor Zaragoza.

Los temas que ocupan y preocupan a esos artistas, detalló el entrevistado, "tienen qué ver con las herencias familiares, las cargas inconscientes de la persona, los cuestionamientos sobre una ausencia de identificación y los valores contemporáneos. Así, hay búsquedas y encuentros respecto a eso".

Sobre el nombre del recinto, el maestro explicó: "Este laboratorio tiene 25 años en la escena del arte contemporáneo y siempre ha sido un centro-crucero del arte para dramaturgos, músicos, pintores y cineastas. El nombre viene de mi apellido. Cuando éramos jóvenes, todos decían 'vamos a la Quiñonera', la casa de los Quiñones. Y así se le quedó".