Demandan diputados aplicar ya la reforma educativa

Las fracciones del PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza en la Cámara de Diputados defendieron la reforma educativa, así como sus leyes reglamentarias y urgieron al Gobierno Federal a ejercerlas plenamente para elevar la calidad de la enseñanza.

En tanto, los representantes de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano se pronunciaron en contra y opinaron que hay trato punitivo hacia los miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

El diputado priista Arnoldo Ochoa González expuso que la reforma educativa está centrada en tres ejes fundamentales que son respeto a los derechos laborales de los docentes, elimina malas prácticas de ingreso y promoción y establece la evaluación obligatoria.

Destacó que la propuesta en materia educativa del Ejecutivo federal no nació de "una ocurrencia", sino de una demanda de los ciudadanos y fue apoyada por las fuerza políticas integrantes del Pacto por México.

Al fijar la postura del PRI durante la comparecencia del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffett Chemor, Ochoa González sostuvo que el Congreso de la Unión y el Gobierno Federal no han tratado con dureza las manifestaciones de la disidencia magisterial.

Por el contrario, añadió, se les ha escuchado y se incorporaron algunas de sus propuestas a las leyes reglamentarias aprobadas el 1 de septiembre.

En tanto, la panista Guadalupe Mondragón González expuso que en la discusión sobre la reforma educativa nunca existió la intención del Congreso de la Unión de afectar los derechos adquiridos de los maestros.

"Los decretos son fiel reflejo de la voluntad de respeto, en particular la Ley del Servicio Profesional Docente", expresó.

Al hablar a nombre del Partido Acción Nacional (PAN), Mondragón González aseguró que el espíritu de las leyes es aportarle los medios e instrumentos al gobierno para que se cristalice la educación de calidad.

Por su parte Judit Guerrero López, diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), afirmó que la reforma educativa crea los pilares de un modelo pedagógico que garantiza una educación de calidad y propicia que el Estado recupere la rectoría en ese rubro.

El reto, añadió, está en procesar las resistencias a la legislación, donde la actuación autoritaria y represiva "no es de ninguna manera la salida", ya que el diálogo es una premisa básica en toda sociedad democrática.

Guerrero López aseguró que es falso que la reforma constitucional atente contra los derechos laborales de los docentes y se pretenda privatizar la educación pública.

La legisladora Dora María Talamante Lemas, de Nueva Alianza, expuso a su vez que con las leyes reglamentarias de la reforma educativa el Poder Legislativo cumplió con su obligación y ahora es responsabilidad del Ejecutivo Federal garantizar su ejecución.

Si bien los docentes son el eje de la reforma es obligación del Estado proporcionar las herramientas para el servicio profesional docente, la construcción de un mayor número de escuelas normales y la formación continua de los profesores, expresó.

Talamante Lemas indicó que la calidad educativa es multifactorial, ya que depende desde los aspectos curriculares hasta la infraestructura escolar, por lo que la aplicación de la nueva legislación será lenta, compleja, costosa políticamente y desafiante presupuestalmente.

En contraste la diputada Juana Bonilla Jaime, del PRD, dijo que no hay una reforma educativa sino un paquete de modificaciones laborales que impacta al gremio magisterial mas no al sistema educativo, por lo que con su aprobación no concluye el debate educativo sino que lo inicia.

"Los diputados del Partido de la Revolución Democrática exigimos la construcción de mecanismos que brinden equidad a todo el magisterio, que no haya planteles de primer, segunda o tercera", expuso.

Bonilla Jaime afirmó que evaluar alumnos y maestros no resuelve el problema de la educación, "es apenas un parcial diagnóstico de los efectos de los rezagos y carencias en México".

En su oportunidad Nelly del Carmen Vargas Pérez, representante de Movimiento Ciudadano, indicó que la reforma educativa hace responsables a los docentes sobre la problemática educativa, cuestionando su desempeño profesional.

Sostuvo que dicha reforma está centrada en el marco laboral y la evaluación de los docentes, lo que ha generado inconformidad en el magisterio.

"La evaluación debe ser un instrumento, no un fin. La reforma educativa debería representar la emergencia de un proyecto que se desea al país, de tipo pedagógico, para lograrlo, no sólo aspectos administrativos y laborales", subrayó.

Por el Partido del Trabajo (PT), el legislador Héctor Hugo Roblero Gordillo aseguró que en la reforma avalada se priorizó la evaluación docente, dejando de lado la formación docente y un verdadero modelo pedagógico.

Esa situación ha ocasionado "una inmensa movilización magisterial sin una salida clara para que los maestros en paro regresen a sus labores y puedan iniciar su ciclo escolar", opinó.

Roblero Gordillo consideró que por años se ha minado al servicio educativo público, donde se toleró y encubrió al sindicato, lo cual provocó la pérdida de la rectoría de la educación por parte del Estado.