Presenta el Museo del Templo Mayor piezas prehispánicas de Teotihuacan

Un total de 88 piezas prehispánicas, entre ellas numerosas cuentas de piedra verde y objetos de ofrendas halladas en las pirámides del Sol y la Luna así como en el Templo de la Serpiente Emplumada, conforma la muestra "Teotihuacan. Tres pirámides en el paisaje ritual", que será inaugurada el próximo viernes en el Museo del Templo Mayor.

Durante el recorrido por la muestra, que permanecerá abierta hasta febrero de 2014, el arqueólogo Alejandro Sarabia, co-curador de la exhibición organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), mencionó que la idea principal es exhibir al público las recientes investigaciones de los últimos años.

Al entrar a la sala donde están las piezas, el visitante se encuentra con un mapa de la zona arqueológica de Teotihuacan para ver el paisaje que contiene la Ciudadela con el Templo de la Serpiente Emplumada, luego la pirámide del Sol y al fondo el frente correspondiente a la de la Luna.

"Esta pequeña exposición es una introducción a la visita de los monumentos, siempre hay que considerar eso, porque en Teotihuacan todas las muestras permanentes y temporales son una introducción a la visita, que para nosotros es muy importante", señaló.

El arqueólogo explicó que en el Templo de la Serpiente Emplumada, que es el edificio mejor decorado de los primeros siglos y de Mesoamérica, sobresalen los hallazgos de numerosas cuentas de piedra verde y un collar de conchas, lugar donde diversas excavaciones realizadas en los años 80, revelaron que más de dos centenares de personas fueron enterradas y sacrificadas con motivo de la construcción, alrededor de 200 d.C.

Asimismo, dijo que los sacrificios estaban dedicados a la construcción monumental o a la deidad de la Serpiente Emplumada. No obstante, la exploración actual de un antiguo túnel ubicado bajo la pirámide, a 15 metros de profundidad, podría revelar la existencia de una tumba real, lo que daría un giro a las actuales interpretaciones.

La muestra, agregó Sarabia, exhibe una máscara de serpiente de más de mil 900 años de antigüedad y un par de cuchillos con forma de serpiente, descubiertas en las ofrendas conmemorativas de las pirámides del Sol y la Luna, respectivamente, piezas estelares de la exposición.

Destacó que las piezas son resultado de hallazgos suscitados entre 1905, cuando iniciaron las investigaciones en el sitio, y de años recientes, producto de las excavaciones del Proyecto Tlalocan, mediante las que se han encontrado sartales de cuentas y puntas de pedernal y obsidiana.

Comentó que la muestra, que cuenta con el apoyo de videos y gráficos, presenta la forma en que la traza urbana sustituyó el entorno, aunque para los primeros siglos de nuestra era ya existían en Mesoamérica urbes como Monte Albán o Cuicuilco.

El también director de la Zona Arqueológica de Teotihuacan aclaró que todos estos hallazgos revelaron a una urbe que mantuvo fuertes conflictos con ciudades contemporáneas como Monte Albán (Oaxaca), Tikal o Kaminaljuyú (Guatemala).

"Es posible que los restos de uno o más de los individuos sacrificados en la pirámide de la Luna correspondan al personal de la realeza maya. Es algo novedoso para nosotros", apuntó el arqueólogo.

La exposición, que será inaugurada este 27 de septiembre, estará abierta en el Templo Mayor de martes a domingo, hasta febrero de 2014.