Recuerdan en Hungría a Béla Bartók con concurso coral

El pianista y compositor húngaro Béla Bartók, a quien se recuerda mañana que se cumplen 58 años de su muerte, es considerado un referente musical de siglo XX por sus obra que se caracteriza por conjuntar ritmos y formas populares de Hungría con elementos de compositores como Franz Liszt, Richard Wagner y Richard Strauss.

Es tal la influencia del compositor, que cada año es recordado en su país natal con la realización de la Competencia de Coro Internacional Béla Bartók, cuya primera edición que se realizó en 1961 y contó con la participación de agrupaciones de todo el mundo.

De acuerdo con el portal electrónico del concurso "bbcc.hu", la próxima edición de este certamen se realizará en 2014 en la ciudad de Debrecen, e incluirá espectáculos de folclor, estancias y programas culinarios con los que se pretende promover las relaciones entre profesionales y los asistentes y evocar la obra de Bartók.

Béla Bartók, quien nació el 25 de marzo de 1881, en Nagyszenmiklós, hoy Sinnicolua Mare, actual Rumania, comenzó a tomar lecciones de música con su madre, quien se encargó de su educación tras la muerte de su padre en 1888.

En 1894 su familia se estableció en Bratislava, donde conoció al compositor Erno Dohnányi (1877-1960) y tomó clases de piano con László Erkel (1845-1896) y Anton Hyrtl, quienes además lo motivaron a escribir sus primeras sonatas y cuartetos.

De acuerdo con el sitio electrónico de la Public Broadcasting Service (PBS), en 1898 fue aceptado en el Conservatorio de Viena, pero siguiendo los consejos de Dohnányi atendió la Academia de Budapest, en donde estudió piano con Istvan Thoman (1862-1940) y composición con Janos Koessler (1853-1926).

Fue en esta escuela que conoció con profundidad la música de Richard Wagner, aunque sería la obra de Strauss la que lo influiría en mayor medida.

En 1903 escribió la sinfonía "Kossuth", que sería interpretada al año siguiente en Budapest y Manchester, además comenzó su carrera como pianista y escribió las sinfonías "Rapsodia op.1" y "Scherzo op.2".

Para 1905 Bartók comenzó a colaborar con el compositor Zoltán Kodály (1882-1967), quien lo introdujo a la música de Claude Debussy, de la que tomaría elementos para conjuntarlos con ritmos folclóricos de música húngara, rumana y eslovaca; fruto de esa etapa es la composición "Cuarteto para cuerdas no.1" (1908).

Entre 1912 y 1914 el compositor se centró en estudiar música folclórica de Hungría, hasta el inició de la Primera Guerra Mundial; por esos años escribió "Cuarteto para cuerdas no.2" (1917), obra a la que siguió "El castillo de Barbazul" (1911) y el ballet "El mandarín maravilloso" (1926).

De acuerdo con su biografía publicada en el portal electrónico "buscabiografias.com", durante los años 20 su trabajo comenzó a ser reconocido por toda Europa y en 1924 apareció su libro "La canción popular húngara".

En los años posteriores escribió las piezas "Concierto para piano no.2" (1931), "Cuarteto para cuerdas no.5" (1934), y su "Sonata para dos pianos y percusiones" (1937).

En 1935 compuso la obra "Mikrokosmos Sz 107", formada por seis volúmenes, que contienen 150 piezas para piano.

Tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial, en 1940, Bartók y su segunda esposa se trasladaron a Estados Unidos, donde pasaría por serias dificultades económicas y su estado de salud comenzaría a decaer, hasta que Bartók falleció de leucemia el 26 de septiembre de 1945 en Nueva York.