Reinicia ciclo "Que se quede el infinito sin estrellas" en otro teatro

Luego de su ciclo en el Café 22 y en el Foro La Gruta, la puesta en escena "Que se quede el infinito sin estrellas" sigue cosechando éxito con su reestreno, ahora en el Teatro "Julio Prieto".

La historia se centra en Marilyn Monroe y James Dean, quienes en el Purgatorio y a la espera de ingresar al cielo o al infierno, recuerdan sus éxitos y fracasos en vida.

Pero no es una charla pacífica, es el inicio de una pelea por averiguar cuál de los dos fue más famoso o querido por el público. En medio de esto aparece "Toña Wendolyn Jazmín Sánchez y Treviño", quien vendrá a "aterrizarlos" despejándoles sus dudas.

Bajo la dirección de Ignacio Flores de la Lama, en la obra actúan Daniela Zavala, Alberto Garmassi y Beatriz Moreno.

La historia analiza con ironía los mitos que se crearon en torno a estos símbolos sexuales, a estos iconos de la industria cinematográfica de Hollywood considerados leyendas, que perdieron la vida muy jóvenes y en el apogeo de sus triunfos.

Zavala y Garmassi, caracterizados como estos ídolos, se burlan de su condición de iconos del consumismo, generado por el capitalismo estadunidense, a través de la industria cinematográfica.

Sin embargo, los tintes mexicanos también salen a relucir en el Limbo cuando aparece en escena "La Toña" (Beatriz Moreno) y la burocracia divina en plena sala de espera VIP.

Beatriz Moreno imprime el toque cómico al texto cuando relata su experiencia de vida vendiendo tamales y orgullosa de ser fan de Pedro Infante, al único que califica como una verdadera estrella, pues asegura: "A ustedes, Marilyn y James, ni quién los conozca".

Su personaje lo alternará a partir de octubre con la actriz María Alicia Delgado, mientras que Eduardo España hace la voz de Dios.

"Que se quede el infinito sin estrellas" levantará su telón todos los martes en el Teatro "Julio Prieto", a las 20:30 horas.