Rinde publicación homenaje a los suizos Peter Fischli y David Weiss

El volumen "Doble Exposición (Expandida)", compuesto por una pieza de Luis Felipe Ortega (1966) realizada a partir de la serie "Flowers", de Peter Fischli y David Weiss, fue presentado esta noche en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, en esta ciudad.

Se trata de una publicación del artista mexicano Luis Felipe Ortega (1966), quien ofrece una referencia de los vínculos que tiene con el trabajo de los artistas contemporáneos suizos: Peter Fischli y David Weiss.

Para este material, una vez que se imprimieron las imágenes que formaron parte de la retrospectiva "Flowers and Questions" -presentada en el TATE Modern (2006) y luego en el Museo de Arte Moderno de París (2007-2008), Fischli y Weiss realizaron un "catálogo" donde agruparon 40 impresiones en póster de las 111 fotografías que conforman la serie, usando las mismas medidas de las originales.

De acuerdo con los organizadores, Ortega retomó el libro/catálogo/facsímil realizado por los artistas, y lo intervino geométricamente mediante una retícula de color aplicada con pintura vinílica.

Si Fischli y Weiss decidieron hacer este catálogo para poner en circulación su proyecto (mientras las piezas originales estaban en el museo), Luis Felipe las regresó a su condición de "original", al intervenir cada uno de los pósters.

Es una apropiación, recargarse literalmente de ella y llevarla hacia otro lugar, situación y contexto.

Es de mencionar que mientras Luis Felipe trabajaba en esta pieza, murió David Weiss en el 2012, por lo que se terminó el trabajo en mancuerna de estos artistas.

Tras ello, Luis Felipe pensó en una "desfetichización" de la obra de arte, derivando en una especie de homenaje póstumo y una nueva fetichización de la obra.

El trabajo de Fischli y Weiss está compuesto de dobles exposiciones de imágenes orgánicas de hongos, pétalos y hierbas, a éstas Ortega contrapone una categoría geométrica.

No se trata solamente de producir imágenes a partir de algo que ya existe, sino de apropiarse de un trabajo habitándolo desde adentro. El procedimiento es el de la reordenación de tradiciones al punto de alejarse de cualquier distinción entre el original y el manipulado.

La inserción de una trama de pequeños rectángulos sobre imágenes curvas, naturales y fluidas, realizada por Ortega, produce una tercera capa.

Los pósters que ya poseían colores vibrantes, adquieren ahora un sentido diverso; mientras que los rectángulos pasan a asemejarse a pixeles ampliados, como si se integraran a la propia estructura de las imágenes.

El juego cromático propuesto por el artista intensifica y apacigua los colores y los vínculos entre figura y fondo.

Si la doble exposición de Fischli y Weiss presentaba una voluntad de integración de distintas imágenes, la operación de Luis Felipe Ortega supera cualquier dualismo y reencuentra en sus referencias una unidad primordial e indivisible.