Condena iglesia colombiana violencia entre aficionados del futbol

La Iglesia católica de Colombia condenó la violencia entre barras bravas en varias ciudades del país, la cual obligó hoy a la suspensión del partido entre Millonarios y Atlético Nacional en Bogotá.

El director de la Pastoral Social, el obispo Héctor Fabio Henao, dijo a periodistas que la situación que ha cobrado la vida de tres personas en los últimos días preocupa a la iglesia, que llamó al retorno de la armonía entre la afición.

"Una sociedad puede ser más estable en la medida que se pueda garantizar que el entretenimiento sea pacífico", indicó el prelado, quien abogó por el regreso de iniciativas como "Goles en Paz", la cual redujo la violencia entre barras bravas de la capital.

Según el religioso, es necesario que se retome el diálogo entre los hinchas de los diferentes equipos del balompié cafetero, con programas permanentes para que los aficionados "entiendan que en el juego se debe ganar o perder".

La muerte violenta de las tres personas, dos de ellas hinchas de Atlético Nacional a manos de seguidores de Millonarios, llevó a las autoridades de Bogotá a suspender este martes el partido entre los dos equipos en la capital.

"Esto tiene que ver con todas las violencias urbanas que están buscando una forma de expresión en distintos fenómenos y uno de esos fenómenos es el deporte", enfatizó Henao, quien pidió recuperar el deporte como un acto de esparcimiento.

El director de la Policía de Bogotá, general Luis Eduardo Martínez, dijo que la solución al problema va más allá de las medidas de seguridad y demandó programas de la sociedad, a la que llamó "enferma, donde se matan por el color de una camiseta".