Toma de rehenes en Kenia termina con un saldo de 72 muertos

El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, confirmó hoy el fin del asalto al centro comercial Westgate de Nairobi, con un saldo de 72 muertos, y aseguró que su país derrotó y avergonzó a los atacantes, el grupo radical islámico Al Shabab.

Kenia ha "avergonzado y derrotado" a los atacantes, afirmó el mandatario keniano en un mensaje transmitido por la televisión para confirmar el fin del asedio a la lujosa plaza comercial, que hasta hace unas horas continuaba a la expectativa.

Kenyatta dijo que después del asedio de cuatro días de militantes islamistas en el centro comercial Westgate, las fuerzas kenianas lograron controlar la situación y acabar o detener a los responsables, según un reporte de la cadena británica BBC.

El presidente confirmó que los soldados, con apoyo de una unidad antiterrorista israelí, abatieron a tiros a cinco extremistas durante los enfrentamientos librados, mientras que 11 sospechosos fueron detenidos y están bajo custodia.

En su mensaje, Kenyatta precisó que hasta ahora se ha confirmado la muerte de 61 civiles y seis soldados, en relación con el incidente, aunque reconoció que las víctimas podrían ser "inmensas", ya que hay varios cadáveres bajo los escombros de partes colapsadas del Westgate.

Parte del techo de una zona del lujoso recinto comercial se desplomó por la detonación de las granadas lanzadas por los atacantes y un incendio que provocaron con colchones y otros muebles, en un intento de escapar del lugar.

En relación con los heridos, el mandatario indicó que unas 62 personas permanecen en el hospital a consecuencia de diversas lesiones sufridas y que muchos otros están siendo tratados por crisis nerviosas, por lo que son sometidos a terapia.

"Prometo que vamos a tener una plena rendición de cuentas por la destrucción sin sentido, la muerte, el dolor, la pérdida y el sufrimiento que tenemos todos como familia nacional", afirmó y se comprometió a castigar a los responsables.

"Estos cobardes se enfrentarán a la justicia, al igual que sus cómplices y quienes sean clientes, estén donde estén", subrayó.

Los extremistas islámicos irrumpieron en el centro comercial de Westgate de Nairobi el sábado pasado después del mediodía, lanzando granadas y disparando contra cientos de trabajadores y los clientes que fueron de compras.

El grupo islamista somalí Al Shabab asumió horas después en un mensaje en Twitter su responsabilidad en el ataque, que aseguró fue en venganza por las operaciones en su contra que el Ejército de Kenia llevaba a cabo desde hace unos años en Somalia.

El presidente keniano destacó que por ahora no podía confirmar los informes de que dos o tres ciudadanos estadunidenses y una ciudadana británica estaban implicados en el ataque, pero que expertos forenses estaban llevando a cabo pruebas para determinar su nacionalidad.

"Lo único que puedo confirmar es que no hay ninguna mujer en el comando armado que tomó el Westgate, sólo un hombre vestido de mujer", indicó, acallando los informes de que Samantha Lewthwaite, viuda de uno de los autores de los atentados de 2005 en Londres, estaría ligada al ataque.

Rehenes liberados confirmaron la presencia de una mujer de raza blanca entre los atacantes, la cual habría sido identificada por el gobierno keniano como Lewthwaite, mejor conocida como la "viuda blanca" y relacionada con un complot para atacar en 2011 un hotel de Nairobi.

Kenyatta aprovechó su mensaje para informar que a partir de mañana miércoles Kenia iniciará tres días de duelo nacional en honor de las 67 personas que perdieron la vida a raíz del asedio.