Fustiga Le Monde a musulmanes por usar Islam para justificar ataques

Los musulmanes extremistas utilizan el Islam como estandarte para justificar su ideología totalitaria y toda violencia, que es mortal, y aunque debe evitarse globalizar, parece existir un fenómeno de atracción por el yihadismo, estimó hoy Le Monde.

En su editorial "El estandarte mortífero del yihadismo", el periódico francés hizo referencia a las "masacres" perpetradas este fin de semana en Kenia, Nigeria y Pakistán, que parecen estar aislados los unos de otros, pero que no lo están del todo.

En Kenia, la toma de un exclusivo centro comercial en Nairobi por militantes del grupo islamista somalí Al Shabab, dejó un saldo preliminar de 61 muertos, 60 desaparecidos y 200 heridos, refirió.

En Nigeria, combatientes del grupo islamista Boko Haram atacaton una pequeña ciudad del norte de este país, donde saquearon, incendiaron, sacaron a los habitantes de sus casas y mataron a 150 personas, recordó.

En Pakistán, un doble atentado suicida contra una iglesia cristiana en Peshawar mató a más de 80 personas y hirió a decenas más, pues fue perpetrado cuando tenía lugar el servicio dominical, añadió.

El diario indicó que las circunstancias son diferentes de un país a otro y explicó que Al Shabab reivindicó el ataque como represalia por la intervención militar keniana en Somalia.

Por su parte, Boko Haram buca instaurar un estado en una parte de Nigeria, mientras que los extremistas sunitas paquistaníes Jundallah atacan frecuentemente a los infieles (cristianos y chiitas) para denunciar que son discriminados.

"Aparentemente no hay ningún vínculo entre Al Shabab, Boko Haram y Jundallah, pero todos se proclaman yihadistas. Reivindican el mismo islamismo radical", destacó el rotativo, pero detrás se esconden conflictos tribales, guerras étnicas o grupos de bandolerismo armado.

Cada situación tiene su peculiaridad, pero existe un fenómeno de atracción en el mundo musulmán por el yihadismo o la sensibilidad yihadista, "ideología totalitaria que toman como estandarte para justificar la violencia", concluyó Le Monde.