Acusa Rusia a activistas de Greenpeace de piratería

Rusia presentó hoy cargos de piratería contra 30 activistas de la organización ecologista Greenpeace, quienes trataron de abordar una plataforma de la estatal Gazprom para protestar por la perforación de pozos petrolíferos en aguas del Ártico.

El Comité Federal de Investigaciones de Rusia abrió contra los activistas una causa penal por piratería, que conlleva una sentencia de hasta 15 años de cárcel y una multa de 500 mil rublos (unos 15 mil 500 dólares), reportó la agencia rusa de noticias Ria Novosti.

"Serán procesados todos los que asaltaron la plataforma independientemente de su nacionalidad. La investigación se llevará a cabo con estricta conformidad con las normas de la legislación rusa y el derecho internacional", dijo el vocero del Comité, Vladímir Markin.

Greenpeace negó y calificó de "absurda" la acusación de Rusia, tras asegurar que nunca intentó tomar la plataforma por la fuerza y menos aún que se hayan empleado armas.

La semana pasada, un grupo de activistas de Greenpeace, a bordo del barco "Arctic Sunrise", se acercó a la plataforma de Gazprom e intentó escalarla para protestar por la perforación de pozos petrolíferos en el Ártico y crear conciencia sobre los riesgos para el medio ambiente.

Más tarde, la embarcación -con 30 activistas de 16 nacionalidades, incluidos cuatro rusos- fue detenida por guardacostas rusos y remolcada a la bahía de Kolonga, en el puerto ruso de Murmansk.

"Un representante de los Países Bajos, bajo cuyo pabellón navegaba el barco, se encuentra en Murmansk para reunirse con la tripulación de Arctic Sunrise.

Además, se tiene previsto que lleguen a Murmansk diplomáticos de todos países, cuyos ciudadanos se hallan entre los activistas retenidos.

Entre los 30 activistas de Greenpeace retenidos figuran dos argentinos, Camila Speziale, de 21 años de edad y Hernán Pérez Corsi, de 40.

Más de 50 Organizaciones No Gubernamentales rusas (ONG) y unas 370 mil personas de todo el mundo han firmado una declaración conjunta pidiendo la liberación de los activistas, detenidos el pasado 19 de septiembre.

Las ONG que firmaron una misiva al presidente ruso, Vladimir Putin, señalaron que la detención de los activistas de Greenpeace es "particularmente cínica" en el Año de la Protección de la Naturaleza.